En este contexto de presentación de resultados empresariales, ha llegado el turno de BP. Sin embargo, la reacción bursátil no ha sido buena, sino que ha reflejado castigo, pues su cotización baja más de un 4% ante la decisión de suspender la recompra de acciones debido a un deterioro de su eólica en EEUU y Reino Unido, sobre todo, a su eólica marina. 

La petrolera británica quiere reforzar su balance y reducir más sus costes, tras las pérdidas de 2.631 millones de euros registradas en el cuarto trimestre. En esos números rojos, que han sido un 93% superiores a los del mismo periodo de 2024, han influido las desinversiones y, sobre todo, el deterioro de activos por unos 4.870 millones debido a la revaluación de su cartera de eólica marina, energía que se está viendo afectada por la inflación y los problemas de logística, y que también ha tenido dificultades en EEUU con Donald Trump. Recuerden que el presidente estadounidense suspendió un proyecto de Orsted el pasado agosto, pero la energética danesa recurrió ante el juez y le dio la razón. El pasado 22 de diciembre Trump suspendió varios proyectos de Orsted, CIP, Equinor, Dominion Energy e Iberdrola, empresas que recurrieron ante los tribunales y les ha permitido reanudar las obras. 

BP ha anunciado la suspensión de la recompra de acciones, algo que no ha gustado al mercado, pues afecta a accionistas e inversores. Sin embargo, la decisión tiene sentido y se ha tomado para reforzar su balance y proteger su calificación crediticia. También ha influido la intención de disminuir la deuda a 11.789-15.157 millones para finales de 2027 y de ampliar la reducción de costes a entre 4.630-5.470 millones para finales de 2027. Y todo ello, a pesar de que ya ha completado diversas desinversiones (su participación en Castrol, los activos minoristas en Países Bajos y la eólica terrestre en EEUU, entre otras), con las que ha ingresado más de 9.260 millones, y de que quiere hacer otras adicionales por valor de unos 16.840 millones. 

En el conjunto de 2025, BP ha reducido sus ingresos un 1%, a 162.140 millones, debido al abaratamiento de los precios del petróleo y del gas, algo que también han notado otras compañías del sector, como se ha visto en las cifras presentadas por Shell, Equinor (antigua Statoil), Exxon Mobil, Chevron y Halliburton. Por su parte, el beneficio neto atribuido se ha incrementado un 5,4%, a 1.090 millones, a pesar de las pérdidas del cuarto trimestre; y el beneficio subyacente ajustado por costes de reposición ha descendido un 16%, a 6.303 millones. Además, ha cerrado 2025 con una deuda neta de 18.679 millones, un 3,5% menor a la de hace un año, pero sigue siendo una cifra elevada, a pesar de las desinversiones acometidas. 

“2025 fue un año de sólidos resultados financieros subyacentes, sólido rendimiento operativo y un progreso estratégico significativo”, ha afirmado Carol Howle, consejera delegada interina, quien dará el testigo a la nueva CEO, Meg O'Neill, el próximo 1 de abril. Howle ha explicado que las distintas medidas (suspensión recompra de acciones, reducción de costes y deuda, y desinversiones) buscan reforzar el balance y mejorar la calificación crediticia. Todo ello, en un contexto en el que BP está afrontando una compleja redefinición estratégica para equilibrar la rentabilidad de sus negocios tradicionales (petróleo, gas y queroseno -el combustible que usa la aviación y en el que es líder mundial-) con los riesgos financieros que conlleva la transición energética y la tendencia actual de que ahora prima la economía sobre la ecología. Recuerden que hace menos de un mes, BP ya advirtió de un impacto de más de 4.000 millones por los negocios de la transición energética. 

Con las medidas anunciadas, la petrolera británica espera “impulsar el crecimiento de valor a largo plazo a través del conjunto de oportunidades únicas que estamos creando en nuestro negocio upstream (exploración y producción), incluyendo el descubrimiento de Bumerangue en Brasil, donde nuestras estimaciones iniciales indican alrededor de 8.000 millones de barriles de líquidos disponibles”, ha destacado Howle. Además, no sólo harán desinversiones, sino también inversiones de entre 10.900-11.300 millones durante la primera mitad de este año.