
En los últimos días, Exxon Mobil y Chevron sonríen en bolsa, tras haber presentado sus resultados de 2025. ¿El motivo? Los elevados dividendos anunciados por ambas petroleras estadounidenses, a pesar de haber ganado menos el año pasado.
Una buena evolución bursátil que se suma a la de los últimos meses, animada por el alza del precio del petróleo tras los últimos acontecimientos en Venezuela (la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de EEUU, el inicio de la transición y el levantamiento de las primeras sanciones para importar petróleo venezolano) y la creciente tensión entre EEUU e Irán. Eso sí, la semana ha empezado con el desplome de las materias primas, entre ellas, el oro y el petróleo. De hecho, el precio del barril de Brent ha bajado un 5%, a unos 65,88 dólares, después de que la OPEP y sus aliados (grupo denominado OPEP+ y liderado por Arabia Saudí y Rusia) decidieran mantener estable la producción en marzo, y por tanto, el nivel de oferta.
Este reciente abaratamiento del crudo se deja sentir en las cotizaciones de las dos petroleras estadounidenses en las horas previas al inicio de la sesión bursátil al otro lado del océano Atlántico. En el caso de Chevron, la caída es del 1,89%; frente a la del 1,45% que muestra la cotización de Exxon y la del 3,6% que se anota la empresa de servicios petroleros Halliburton. Entre las petroleras europeas, también hay descensos en las primeras horas de la sesión de sus parqués: la española Repsol (-1,66%), la francesa TotalEnergies (-1,62%), la británica BP (-1,6%), la anglo-neerlandesa Shell (-1,59%) y la italiana Eni (-1,16%). Eso sí, en Oriente Medio, se ve una evolución diferente: la cotización de la saudí Aramco se mueve al alza (+0,71%)… lógico, Arabia Saudí lidera la OPEP.
Dejando a un lado la última hora del sector del crudo, vayamos a los resultados de Chevron y Exxon Mobil durante 2025. Ambas petroleras estadounidenses se han comportado de forma similar en beneficio y dividendos, pero no en ingresos: los de Chevron se han movido a la baja y los de Exxon Mobil han ascendido ligeramente.
Esta última es la mayor petrolera de EEUU. Sus ingresos han pasado de 68.676 millones de euros a 69.418 millones, en parte, por la mayor producción anual: 4,7 millones de barriles equivalentes de petróleo al día, su volumen más alto en más de 40 años, impulsado por las cifras obtenidas en la Cuenca Pérmica (EEUU) y en Guyana. Por su parte, el beneficio neto ha descendido un 14,3%, a 24.326 millones. Sin embargo, eso no ha lastrado la retribución a los accionistas, que ha ascendido a 31.373,6 millones, entre dividendos y recompras de acciones.
Exxon no piensa mucho en Venezuela, por ahora: hace unas semanas, su presidente y CEO, Darren Woods, se mostró menos colaborativo con la Administración Trump que otros ejecutivos de petroleras a la hora de invertir en dicho país
“ExxonMobil es una empresa fundamentalmente más sólida que hace solo unos años, y nuestros resultados de 2025 así lo demuestran”, ha presumido su presidente y director ejecutivo, Darren Woods. “Nuestra transformación está dando lugar a un negocio más resistente, de menor coste y basado en la tecnología, con una capacidad de generación de beneficios estructuralmente más sólida, basada en activos ventajosos, una asignación disciplinada del capital y una ejecución excelente”, ha añadido.
Eso sí, por ahora, Exxon no piensa mucho en Venezuela: hace unas semanas, Woods se mostró menos colaborativo con la Administración Trump que otros ejecutivos de petroleras a la hora de invertir en dicho país al considerar que “hoy es ininvertible”… y eso no gustó nada al presidente estadounidense. Recientemente, EEUU ha levantado algunas sanciones a la petrolera estatal venezolana PDVSA para facilitar la venta de crudo, pero sin permitir transacciones con empresas o individuos que operen en Cuba, Rusia, Irán o Corea del Norte.
En el caso de Chevron, los ingresos han bajado un 6,8%, a 159.248 millones de euros, en 2025, a pesar del récord de producción (3,723 millones de barriles equivalentes de petróleo al día), debido a los menores precios del crudo y más bajas ganancias de sus filiales, así como a unos efectos del tipo de cambio desfavorables. Todo esto sólo ha podido compensarse de forma parcial con los mayores márgenes en las ventas de productos refinados y las menores indemnizaciones por despido. Por su parte, el beneficio neto atribuido ha caído un 30,4%, a 10.361 millones, pero eso no ha evitado que se anuncie un mayor dividendo trimestral (+4%) que se abonará el 10 de marzo.
Mike Wirth, presidente y CEO de Chevron, sí ha mostrado su compromiso con Venezuela para construir un “futuro mejor” que también fortalezca la “seguridad energética estadounidense y la seguridad regional”
A pesar de menores ingresos y ganancias, tanto en el conjunto de 2025 como en su cuarto trimestre, el presidente y CEO de Chevron, Mike Wirth, ha destacado que “fue un año de logros importantes. Integramos con éxito a Hess, pusimos en marcha proyectos de relevancia, alcanzamos una producción récord y reorganizamos nuestras operaciones”. Cabe recordar que esta petrolera sí tiene presencia en Venezuela, donde cuenta con una autorización especial del Gobierno de Estados Unidos para evitar las sanciones, y ha mostrado su compromiso con el país hispanoamericano para construir un “futuro mejor” que también fortalezca la “seguridad energética estadounidense y la seguridad regional”.
Por cierto, recuerden que esta petrolera ha estado ligada a la política como muchas otras. La republicana Condoleezza Rice fue durante 14 años (entre 1991 y 2005) consejera de la petrolera Chevron, que es líder mundial en fracking (técnica también conocida como fractura hidráulica para extraer petróleo y gas, y que ha convertido a EEUU en el primer productor de ambos hidrocarburos en los últimos años), y de esta petrolera pasó a la Casa Blanca para ser secretaria de Estado de EEUU durante el segundo mandado de George Bush hijo. Los vínculos del republicano Dick Cheney (fallecido el pasado noviembre, pero que estuvo al frente de Halliburton, entre sus dos etapas en la política) y Condoleezza Rice con la industria petrolera y la política generaron más de una controversia, en especial, por los contratos que las petroleras (entre ellas, Halliburton) lograron en Irak, un país rico en petróleo, después de que EEUU invadiera dicho país con la excusa de que había armas de destrucción masiva.











