Shell está afrontando el abaratamiento del petróleo que afecta a las compañías de su sector con desinversiones (por ejemplo, en 2025 cerró la venta de su filial de petróleo y gas en tierra en Nigeria, abandonó sus planes de renovables en España y ahora estudia la venta de sus activos en Vaca Muerta, Argentina). Pero ojo, su deuda crece… y ahora va a premiar más a sus accionistas.

La petrolera anglo-neerlandesa ha reducido sus ingresos un 5,3% en 2025, a 231.659 millones de euros. Dicha evolución ha sido mejor a la que ha registrado la facturación de Chevron (-6,8%), aunque algo peor que la de Halliburton (-3,3%) y frente a los aumentos registrados por Exxon Mobil y Equinor (antes Statoil). Los menores ingresos de Shell se deben, sobre todo, a los menores precios del petróleo y del gas, así como al descenso en los niveles de comercialización y los menores márgenes en el negocio químico, que ha podido compensar en parte con más volúmenes de producción, menos gastos, más márgenes en la comercialización y algunos movimientos fiscales.

Por su parte, el beneficio neto de Shell ha crecido un 10,8% en 2025, a 15.096 millones, respecto al resultado de 2024. Un aumento que contrasta con las menores ganancias que han dado a conocer hasta ahora las estadounidenses Halliburton, Exxon Mobil y Chevron, y la noruega Equinor. Y de esos 15.096 millones, 3.499 millones han correspondido al beneficio del cuarto trimestre, que se disparó un 345% por el efecto positivo de algunas desinversiones. Su CEO, Wael Sawan, ha presumido de “2025 fue un año de gran impulso, con un sólido desempeño operativo y financiero en Shell”.

Sin embargo, no todo son alegrías en los resultados de Shell, pues su deuda se ha incrementado un 17,7%, hasta 38.665 millones. Por tanto, sigue siendo elevada y ha superado los 35.420 millones que registró al cierre del pasado septiembre.

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Un mayor apalancamiento que no ha detenido los premios a los accionistas. De hecho, la petrolera anglo-neerlandesa ha anunciado que subirá el dividendo un 4% y realizará una nueva recompra de acciones propias por unos 2.967 millones en el primer trimestre de este año. Eso sí, ninguno de estos dos anuncios ha recibido aplauso bursátil: la cotización bajaba un 1% hace unas horas y al mediodía el descenso se ha suavizado al 0,45%.

Y, a más a más, el nivel de endeudamiento no es baladí de cara a futuras inversiones. Recuerden que la Administración Trump ha puesto una alfombra roja a las petroleras que se comprometan a invertir en Venezuela... y entre ellas, figuran: Chevron, Shell, Eni y Repsol