Amancio Ortega lidera el ranking de ricos en España... y por ello, es muy posible que vuelva a ser objeto de las críticas de la podemita Ione Belarra y del republicano de izquierdas catalán Gabriel Rufián. Sin embargo, cabe referir que a una persona no se la debería juzgar por lo que gana, sino más bien por lo que gasta... y en el caso del empresario leonés, estamos ante el mayor inversor privado dentro del Ibex 35.

Claro que Ortega no sólo invierte en el selectivo español, sino también fuera, sobre todo, en el sector inmobiliario a través de su vehículo inversor, Pontegadea, como se puede ver en las compras de centros logísticosedificios de oficinas y residenciales, centros comerciales, hoteles y hasta la gestora de puertos PD Ports. Asimismo, ha entrado en la puja por el holding logístico australiano Qube, ha apostado por el sector energético (tiene participaciones en Redeia, Enagás, REN y en varios parques eólicos y fotovoltaicos) y también hace generosas contribuciones a proyectos sociales y donaciones a la Sanidad pública.

Ortega lidera el ranking de ‘Los 100 más ricos de 2026 en España’ que elabora El Mundo, con un patrimonio estimado en 124.740 millones de euros, de los que 79% está en bolsa. Eso sí, dicha cuantía es sólo un 4,9% superior a la de 2025, mientras que la de los 99 ricos restantes se incrementa de media un 20%. Le siguen en el ranking: Rafael del Pino y familia, Juan Roig y familia, y la hija mayor del fundador de Inditex, Sandra Ortega Mera, con las mismas posiciones que el año anterior. Eso sí, la salida a bolsa de Puig y la posible OPA de Estée Lauder han llevado a que la familia Puig adelantara a Sol Daurella y su familia, colocándose en el quinto lugar, y relegando a la fortuna catalana surgida al calor del embotellado de Coca-Cola al sexto puesto. Tras ellos, figuran: la familia March Delgado, la familia Entrecanales, los hermanos Francisco y Jon Riberas, Jordi Rubiralta Giralt y familia. Además, al ranking se han sumado la familia Artetxe al puesto 88 y los hermanos Javier y Ángel Escribano han pasado del 278 al 64.

Dentro del Ibex, el empresario leonés controla el 59,3% de Inditex, el 5% de Redeia y el 5% de Enagás, pues acaba de vender el 5% que tenía de Enagás Renovable (algo que también ha hecho Navantia, y la propia Enagás dejará de controlar el 60% de su filial verde para tener sólo el 20%). De hecho, se trata del mayor inversor privado del selectivo español, con participaciones por 97.733 millones de euros, según los cálculos realizados por Europa Press a partir de los datos de la CNMV; por delante, del fondo de inversión BlackRock, con 41.308 millones (a través de sus participaciones en 20 empresas); el Estado español, con 37.147 millones, vía SEPI (controla el 27,99% de Indra, el 20% de Redeia, el 10% de Telefónica, el 5% de Enagás y el 2,52% de IAG), FROB (16,177% de Caixabank) y Enaire (51% de AENA); y Criteria Caixa, con 36.017 millones. Conviene subrayar que no es normal que un Estado invierta en empresas cotizadas, salvo en Francia, claro está, y que antes de la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa solía optarse por que el Estado invirtiera más en sociedades no cotizadas que en cotizadas.

Fuera del selectivo español, Amancio Ortega es dueño del 13,7% de REN (el operador de la red eléctrica portuguesa), ha realizado tres operaciones con Repsol (adquirió el 49% del proyecto eólico Delta, el 49% del complejo fotovoltaico Kappa y el 49% de una cartera de 618 megavatios -repartidos entre 12 parques eólicos y dos plantas fotovoltaicas) y también ha comprado tres parques eólicos a la energética nacionalizada francesa EDF. No hay que olvidar que Ortega en su día no pudo comprar Unión Fenosa Gas (más bien se lo impidió el fallecido Emilio Botín), pero en los últimos tiempos se desquita de esta espina clavada con varias inversiones en el sector. En concreto, en 2005, el Banco Santander intentó vender su participación del 22% en Unión Fenosa a un grupo de cajas y de empresarios gallegos, pero al final les dejó plantados y se la vendió a Florentino Pérez, o sea, a ACS (este último la vendió años después a Gas Natural, pasando a llamarse Gas Natural Fenosa y más tarde, se convirtió en la actual Naturgy). 

Además, tampoco hay que perder de vista que Ortega no suele hacer demasiada ostentación de su fortuna, aunque tenga un par de barcos y avión privado. Él es feliz, y más a sus 90 años, yendo aún a Inditex... y le gustaba comer huevos fritos con chorizo