AENA tropieza en bolsa este miércoles, cuando su cotización baja más de un 2%, casi el doble que el Ibex 35. Así ha reaccionado el mercado al hecho de que haya elevado sus previsiones anuales de tráfico aéreo un 3%… dando así algo de razón a las aerolíneas que habían criticado sus bajas estimaciones.

Recuerden que el gestor aeroportuario que dirige el socialista catalán Maurici Lucena mantiene un pulso con las aerolíneas por las tasas que quiere subir y se incluyen en el DORA III. Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) que preside Javier Gándara (que también es director general de la low cost británica easyJet para el Sur de Europa), tras conocerse los datos del transporte de pasajeros en el primer semestre, se insistió en que AENA maneja unas previsiones a la baja, y parece que tenía algo de razón porque ahora ha sido la propia AENA la que ha elevado dichas estimaciones para la red de aeropuertos de España del 1,3% al 3%, en línea con lo que baraja el consenso de analistas. Además, a principios de junio, la CNMC señaló que las tasas deberían reducirse para el periodo 2027-2031, pero el DORA III aún está pendiente de aprobación por parte del Gobierno, que debe hacerlo antes del próximo 30 de septiembre. Y en el entretanto, continúa el chantaje de la low cost Ryanair a España, pese a que lidera el tráfico de pasajeros.

Desde AENA se ha referido que con la guerra de Irán y la crisis de Ormuz se ha dado un desvío temporal de tráfico a España, considerado destino turístico seguro, y también algunas limitaciones en el modo ferroviario están desviando puntualmente pasajeros hacia el avión. Eso sí, cree que aún hay falta de visibilidad en el segundo semestre por el fin de coberturas de combustible y la alta incertidumbre en relación con el conflicto de Oriente Medio, y advierte que ya se está observando debilidad en el factor de ocupación, que se traslada a un tráfico real que está por debajo de los asientos ofertados, e impacto en la evolución de la capacidad ofertada por las aerolíneas. Los analistas del Banco Sabadell han señalado que pendiente de aprobarse le DORA III, un mayor tráfico eleva el denominador de la fórmula de ingreso máximo por pasajero y presiona a la baja la tarifa resultante, de forma que el aparente buen dato de volumen podría jugar en contra... de lo que aspiraba a hacer AENA con las tasas. 

Vayamos a los resultados del primer semestre de AENA. Los ingresos han subido un 10,1%, a 3.299 millones de euros. Los aeronáuticos han contribuido con 1.702,1 millones (+8,1%); los comerciales, con 991 millones (+6,7%); los internacionales, con 529,1 millones (+24,5%); y los de servicios inmobiliarios, con 71,7 millones (15,3%). En total, el tráfico total de sus aeropuertos (incluyendo los de España y los del extranjero) ha crecido un 3,9%, hasta 190 millones de pasajeros, de los que 156,2 millones (+3,7%, frente al incremento del 4,5% de hace un año) han correspondido a los aeropuertos españoles. Mientras que los gastos totales han ascendido a 1.912,8 millones (+11,2 %).

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) se ha situado en 1.798,9 millones (+6,3%), aunque el margen ebitda sobre ingresos ha descendido ligeramente, pasando del 56,5% al 54,5%. Los analistas del Banco Sabadell han explicado que en el segundo trimestre el margen ha seguido erosionándose por inflación de costes. El beneficio neto ha subido un 12,1%, a 1.002 millones, pero la deuda financiera neta también se ha movido al alza por el pago del generoso dividendo (el pay out es del 80%) y la compra del 51% de los aeropuertos británicos de Leeds Bradford y Newcastle, situándose en 6.724 millones de euros, frente a los 5.509 millones de hace un año, y el ratio de deuda sobre ebitda ha pasado de 1,3 veces al cierre del primer trimestre a 1,7 veces, aunque los analistas han subrayado que dicho incremento sigue sin ser un problema. Además, han recordado que aún está pendiente de cerrarse la adquisición del 100% del aeropuerto brasileño Río de Janeiro-Galeão, que sucederá en la segunda mitad del año.