Decreto Sacra Tridentina Synodus de San Pío X, que fue Papa entre 1903 y 1914. Se lo traduzco: que esto de comulgar diariamente es cosa buena. Y añado yo, unos 100 años después (juego con ventaja): que deberíamos hacerlo todos.
Sí, hombre, sí: en este cambio de era, cuando vivimos entre demonios, la única manera de salvarse es arrimarse a las dos columnas de la Iglesia, que son, según otro italiano, San Juan Bosco: la Eucaristía y Santa María.
Ateniéndonos a la primera, la comunión diaria, con las tres disposiciones (estar en gracia de Dios, no haber comido una hora antes de comulgar y saber a quien se recibe), es la vía más recta hacia el Cielo.
Por lo demás, la Iglesia vive de Eucaristía, como recordaba san Juan Pablo II y reafirmó Francisco, como conclusión, brillante, de un peligroso y muy poco brillante Sínodo de la Amazonia: la Eucaristía hace la Iglesia, dijo el papa Bergoglio, para sospecha de los progres, que le tenían por un Papa progre.
Más sobre San Pío X. Su encíclica contra el modernismo, Pascendi (1907), dos años después de su decreto sobre comunión cotidiana, es una pieza clave del pensamiento contemporáneo y de la antropología católica, raíz de la civilización occidental.
El modernismo, más que una herejía, es la suma de todas las herejías modernas. El modernismo que denunció Pio X es lo que hoy llamamos progresismo: reducir el dogma a mito y lo divino a lo humano... hasta hacer del mito un dogma y del hombre un dios... por lo general cada hombre a sí mismo.
San Pío X se dio cuenta del peligro antes de que este adquiriera la dimensión que adquirió en el siglo XX y que, en el XXI, ese modernismo, ya deglutido como progresismo, se convirtiera en algo más grave, en la blasfemia contra el Espíritu Santo, lo propio del siglo XXI.
El monstruo que, inconscientemente había creado aquel insensato llamado Descartes -que no existía porque pensara sino que pensaba porque existía- imperó en el XX, bajo un planteamiento que descubrirán hoy cualquiera de ustedes en su vecino. Ejemplo: el Evangelio es hermoso y cuna de la civilización y la cultura occidentales, pero hombre, eso de multiplicar los panes y peces atenta contra las leyes de la física y de la economía. Los milagros no existen, son preciosísimas imágenes literarias, Cristo es el más grande hombre que haya existido, admirable, pero tanto como Dios. No. Cristo no resucitó pero su aura volvió a la vida en sus seguidores... todo este tipo de necedades son modernismo, lo propio del siglo XX, aunque empeorado por lo reinante en 2026: a partir del año 2000 con la blasfemia contra el Espíritu Santo.
A comulgar todos los días, a convertir la Eucaristía en el "centro y raíz de la vida interior", es decir, de nuestra vida, la única que merece la pena ser vivida. ¿Es posible? Sí, lo es, se trata de que te lo propongas en serio.
21 de agosto, festividad de san Pío X, el Papa que 'implantó', que aconsejó, la comunión diaria.











