Día tras día publicamos casos de okupación y mostramos la caradura y la impunidad de los 'vulnerables' protegidos por el Gobierno, que carga a los ciudadanos con la responsabilidad de mantener a los que no pueden acceder a una vivienda, por su gran Ley de Vivienda. Y como era de esperar, los españoles empiezan a cansarse. Lo vemos con las medidas a la desesperada que están llevando a cabo ciudadanos: desde tapiar puertas, a demoler la vivienda aprovechando una salida del okupa o tomar el Pleno de un Ayuntamiento.
Pero la acción vecinal está dando un paso más, lo vimos la semana pasada en Córdoba, donde los vecinos fueron los que consiguieron echar a los okupas, que tuvieron que salir escoltados por agentes de Policía. Lo mismo que en Zaragoza, donde los vecinos consiguen echar a los okupas que habían asaltado la casa de un anciano cuando estaba en el hospital.
Y ahora, el medio Menorca informa de que el Ayuntamiento de Ciutadella ha finalizado el desalojo de los okupas que habitaban en el solar municipal de la calle Pintor Torrent.
Para evitar que se vuelva a okupar, han decidido desde el consistorio tapiar los accesos y derribar los techos, para que la casa sea inhabitable.
El Ayuntamiento se vio forzado a desalojar por los problemas de delincuencia y violencia vividos, Por ejemplo, el pasado fin de semana se produjo una reyerta que acabó con un detenido y un herido por cortes hechos con una botella de cristal. Todo ello teniendo en cuenta que el solar está pared con pared con un colegio.
Y es que no todos los territorios disponen del poderío de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, que abonó más de 85.000 euros para la contratación de alarmas 'antiokupas' para las viviendas de Casa47.