María Clara Muzzio es política y abogada argentina, del partido Propuesta Republicana (PRO). Desde diciembre de 2023 ocupa el cargo como vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, aunque lleva desde 2010 desempeñando cargos públicos como ministra de Espacio Público e Higiene Urbana, así como el de subsecretaria de Vías Peatonales y Uso del Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires.

Ahora Muzzio vuelve al centro de la polémica por unas declaraciones: "hay dos sexos, masculino y femenino". Según ha explicado ella en su perfil de X, esta afirmación "despertó un pequeño apocalipsis de reacciones agresivas en mi contra, protagonizadas por algunos periodistas, legisladores y usuarios de redes sociales que llegaron a decir, entre innumerables insultos, que me deseaban la muerte a mi y a mi familia".

La política defiende que solo ha dicho "lo que establece la biología", sin embargo, la magnitud de las declaraciones, le hacen pensar que todo el asunto tiene "un enorme significado político que no están dispuestos a permitir que sea desafiado".

"En esa violencia me parece ver, además de la intención de atacarme, la búsqueda de una sanción ejemplar que funcione como una advertencia para todos los demás. El propósito es blindar sus ideas y dejar en claro que no hay espacio para cuestionar a los ideólogos de género ni los principios que defienden".

La argentina ha usado su red social para alcarar que "las ideas que sustentan las políticas identitarias constituyen un dogma más: un conjunto de principios que pretende imponerse como una verdad incuestionable, aunque, según sus propios términos, no sea más que una construcción social. Y si realmente es una construcción, entonces puede debatirse, cuestionarse, corregirse e incluso ser reemplazada por otra".

Para terminar, y demostrando que no tiene miedo a las amenzas, Muzzio ha enumerado algunas de las iniciativas que han tomado desde el Gobierno de la ciudad: "como acabar por el decreto presidencial con los tratamientos de hormonización a menores y las operaciones quirúrgicas mutilantes en adolescentes, que se hacían por ley en hospitales públicos sin autorización obligatoria de los padres. También desde el Gobierno de la Ciudad se pudo terminar en el año 2025 con el cambio de sexo en los DNI de mayores de 16 años, una disposición de 2021 que permitía modificar al instante el sexo sin la autorización de la familia, pero que, ante un arrepentimiento del adolescente, lo obligaba a tramitar una causa judicial en un proceso moroso con consecuencias psicológicas y civiles irreparables". 

Este caso es un nuevo ejemplo de que vivimos en la era de la blasfemia contra el Espíritu Santo: asegurar que el mal es bien y el bien es mal. Es la inversión de valores más grave y más grande de toda la historia. En el caso de la ideología trans ya no es que tenga derecho a ser trans y tienes que respetarme por ello, sino que si no entras a jugar con mis reglas, por ejemplo, rechazando la realidad biológica, serás amenazado, ridiculizado y, seguramente, denunciado.