Hispanidad viene denunciando el genocidio al que están siendo sometidos los cristianos, a nivel global, en todo el mundo, una persecución que va en aumento. Y, salvo honrosas excepciones, con la complicidad del silencio del Occidente cristiano, que parece que no quiere alzar la voz ante esta realidad.
Ese es el contexto, por ejemplo, de la persecución a los cristianos en Nigeria, que no es una excepción, sino un síntoma más de ese genocidio a nivel global.
En Nigeria, en concreto, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”.
Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos.
En ese contexto, en el estado nigeriano de Benue, el pasado 10 de septiembre, los pastores musulmanes fulani asesinaron a siete cristianos, tras invadir la localidad de Ayilamo, recoge Truh Nigeria,
Más de 200 milicianos fulani -terroristas- armados entraron en la localidad y también mataron a cuatro policías.