Tras la nueva subida de precios, pese a tener una posición de dominio, Netflix no renuncia a ser cada día más progre, blasfema y cristófoba. Y es que ahora ha aprovechado la Pascua, curiosamente, para una nueva polémica al mostrar un beso entre un Papa y un cura en la segunda temporada de la serie The Sandman. Una escena que ha causado indignación y desde Hazte Oír ya se ha lanzado una recogida de firmas para pedir a la directora de contenido, Bela Bajaria, la retirada de la insultante escena. 

Ya hay muchos usarios en las redes sociales y Hazte Oir que han denunciado este nuevo insulto de Netflix a los cristianos, pero conviene recordar que la plataforma de streaming que dirige el progre Reed Hastings, con la ayuda de dos CEOs (Ted Sarandos y Greg Peters), continua sin renunciar a la ideología woke, un invento del progresismo que surgió en su día para referir el racismo de EEUU hacia los afrodescendientes, pero hoy abarca mucho más: supone una apuesta por la ideología de género, el ateísmo, lo políticamente correcto y la corrupción de menores (como llaman en Vox, por ejemplo, Santiago Abascal y Carla Toscano, a un proceso que no sólo supone adoctrinamiento).

La polémica escena aparece en la segunda temporada de la serie fantástica The Sandman, basada en los cómics de Neil Gaiman, donde los personajes Loki y Puck (disfrazados como el Pontífice -o sea, el representante de Dios en la tierra- y un sacerdote) se dan un beso apasionado en el Vaticano. Muchos la consideran un nuevo insulto a los cristianos y desde Hazte Oír se ha criticado que se conozca "justo ahora, cuando celebramos la resurrección del Hijo de Dios". Asimismo, se apunta a que "una vez más, los seguidores de Jesús somos el blanco fácil de la mofa de las grandes compañías que permiten apuntar a los cristianos porque somos los dóciles" y que "las plataformas recurren al escándalo barato para ganar clics. Pero sólo con los cristianos, con las demás religiones no se atreven". Además, recuerdan que en 2019 Netflix ya sacó una serie donde mostraba a Jesucristo como una persona homosexual y Hazte Oír y CitizenGO recogieron más de millón y medio de firmas en su contra. 

No hay que olvidar que en las grandes plataformas audiovisuales faltan ideas, y eso también se ve en Netflix, pero eso no justifica que falten el respeto a millones de cristianos.