
Alicante, Bilbao o Pamplona, tres ciudades española separadas, por más o menos kilómetros, pero, en los últimos meses, con un nexo: la delincuencia proveniente del Magreb, protagonizada por ciudadanos marroquíes o argelinos.
En la capital navarra, un hombre de nacionalidad boliviana, que simplemente caminaba por la calle, se encuentra grave, tras ser apuñalado por cuatro inmigrantes ilegales... para intentar robarle unas zapatillas. Los detenidos, tal como apunta Rubén Pulido, tienen orden de devolución en vigor y numerosos antecedentes previos.
Y en Bilbao, un inmigrante multirreincidente ha sido detenido por la Ertzaintza, tras protagonizar una violenta agresión contra un matrimonio de avanzada edad en Bilbao, en un incidente que se desencadenó por una discusión relacionada con el volumen de la música.
Según testigos presenciales, la respuesta del individuo fue inmediata y agresiva. Tras un intercambio de palabras, comenzó a insultar a la mujer, y cuando su marido intervino para defenderla, el joven inició una agresión física de gran intensidad que se prolongó incluso después de salir del ascensor en el que se encontraban los tres.
Ya en la calle, tal como recoge La Gaceta, el agresor empujó a la mujer hasta hacerla caer al suelo, mientras sometía al hombre a una maniobra de estrangulamiento. Durante el forcejeo, le presionó el cuello, le causó lesiones en el brazo e incluso le mordió, provocándole una herida sangrante. La víctima también sufrió golpes en el rostro.
En medio de la agresión, la mujer intentó pedir ayuda a través de su teléfono móvil, pero el atacante se lo arrebató y lo lanzó a una zona de vegetación, impidiendo que pudiera recuperarlo. Fueron los vecinos quienes alertaron a los servicios de emergencia.
Se trata de un individuo magrebí conocido por las fuerzas de seguridad por su historial delictivo, con antecedentes por episodios violentos recientes. De hecho, según fuentes cercanas, semanas antes había protagonizado otra agresión tras una discusión en la vía pública.
Tras pasar por dependencias policiales, fue puesto a disposición judicial ese mismo día. El juez acordó su puesta en libertad provisional con cargos, a la espera de juicio.
Mientras, en Alicante, el suceso es una muestra del mundo al revés: un marroquí intenta robar dos motocicletas, mientras sus dueños estaban parados en un semáforo, en Alicante. Varios ciudadanos le persiguen, cuando sale corriendo, a pie, y consiguen evitarlo.
Pero, ¡sorpresa!, el ladrón queda en libertad y la Policía busca a los vecinos que impidieron el robo... por agredir al ladrón.
Otra versión de la España segura de Marlaska... ¿segura para los delincuentes?










