El hantavirus -no confundir con jarto-vino- ha conseguido que muchos empecemos a estar un poco 'jartos' del paripé salvador del Sanchismo y de la OMS, que oculta pérfidos propósitos, así como del aprovechamiento que los progres del lugar, en concreto, la comunista Mónica García, han hecho del desembarco... del barco infectado. 

Aprovechamiento centrado en un concepto equívoco que el Gobierno de coalición progresista no deja de utilziar_ el concepto d e lo publico.

No importa que al médico que te cura le pague el Estado o le pague Quirón, lo que importa es que te cure

Y así, la ministra Moni aprovechó para decirnos la Sanidad pública nos ha salvado del 'jarto-virus'.

Pues mire no: lo público no es lo estatal. Lo que pasa es que si es estatal, usted, político, lo controla mejor. Y si lo publico está condenado a ser estatal, a caer en las depredadoras manos de la clase política, pues entonces... ¡que viva lo privado!

Pero no tiene por qué ser así. Los anglosajones hablan de la 'escuela pública' para referirse, también, a la escuela de propiedad privada. No es su naturaleza jurídica lo que define su personalidad, sino sus objetivos. Una escuela pública, al igual que un hospital público, puede ser una escuela o un hospital privado que proporcionan a la sociedad un bien público, sea formar a la nuevas generaciones o sea sanar a todas las generaciones. Por las mismas, no importa que al médico que te cura le pague el Estado o le pague Quirón, sino que te cure.

En otras palabras, implantemos el cheque sanitario. Que cada ciudadano pueda elegir a qué médico quiere acudir, sea este privado o público. Así se desarrollaría de verdad el derecho a la atención sanitaria gratuita. 

Y así, de paso, a la comunista Moni le da un patatús.

Y si nos obligan a elegir, que no deberían, pues que viva, siempre, la propiedad privada pequeña

En todo caso, insistimos, no importa que al médico que te cura le pague el Estado o le pague Quirón: lo que importa es que te cure. Y si nos obligan a elegir, que viva, siempre, la propiedad privada pequeña.

El cheque sanitario sería la alternativa que plantearía cualquier partido opositor con ansias de gobernar. Podía y debería ser el PP pero hasta ahora sólo lo he visto en el programa político de Vox. Y en educación... el cheque escolar, que aún es más necesario. Que cada padre pueda decidir a qué colegio lleva a su hijo, sea privado o público, estatal o empresarial.

Cheque sanitario y cheque escolar: eso sí que es una alternativa diferente y mucho más justa.