La historia empieza así: un marroquí intenta robar dos motocicletas, mientras sus dueños estaban parados en un semáforo, en Alicante. Varios ciudadanos le persiguen, cuando sale corriendo, a pie, y consiguen evitarlo.

 

 

Pero, ¡sorpresa!, el ladrón queda en libertad y la Policía busca a los vecinos que impidieron el robo... por agredir al ladrón.

Otra versión de la España segura de Marlaska... ¿segura para los delincuentes?