Barcelona ya es la ciudad de España con los datos de aborto más elevados. Quizás por ello, tiene el dudoso honor de acoger entre el 1 y el 3 de octubre una cumbre internacional abortista: 16ª Conferencia Internacional de la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Anticoncepción (FIAPAC).
Es la primera vez que se celebra en la ciudad y según el programa se abordarán los "avances" en las sustancias abortivas, así como los "desafíos y oportunidades" del acceso al aborto.
Centenares de profesionales, activistas, trabajadores aborteros, investigadores y representantes políticos se darán cita para abordar cómo "transformar sistemas sanitarios" y "repensar el aborto en un mundo de cambios acelerados".
En esos tres 'apasionantes' y repugnantes días se podrán disfrutar simposios y ponencias bajo títulos como "aborto médico muy temprano, ¿por qué esperar", "el aborto no es un un fracaso sino parte del continuum reproductivo" o "tratamientos abortivos después de las 24 semanas: expandiendo el acceso, avanzando en la práctica".
Este Congreso se concretará en los días 2 y 3, pero el día 1 se celebrará el Foro Internacional de Alianzas por el Derecho al Aborto: Activismos para transformar sistemas sanitarios y espacios comunitarios, que está organizado por la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos (ADSR) y por su programa Quiero abortar. ¿Lugar?: La Universidad pública Pompeu Fabra. En él, abordarán aspectos como el activismo abortista "dentro de los sistemas de salud" o la investigación como herramienta de propaganda contra la cultura de la vida.
Y todo este aquelarre abortista está patrocinado por el Gobierno de España y por el Govern de la Generalitat de Cataluña, del católico Illa. Y ojo, porque no deja de ser curioso que Barcelona echara la feria inmobiliaria de su territorio y ahora se congratule por albergar la feria del aborto. Además, según el programa la inauguración será de la mano de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, mientras que en la clausura participarán la ministra de Sanidad, Mónica García, y la consejera de Salud de la Generalitat, Olga Pané.
Se trata del evento perfecto para la corriente del aborto libre, es decir, hasta el mismo momento del parto. El pionero fue el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros, uno de nuestros peores ciudadanos, que ya propuso hace años lo del aborto libre, y esto sigue siendo su meta. Tedros solicitó que ningún país se atreva a limitar el ‘derecho al aborto’ basándose en “límites de edad gestacional”. O sea, aborto libre hasta el mismísimo parto… y más allá.
En esta línea, también van Europa y España, que está metida por completo en la campaña del aborto, y para más progresismo, el aborto hasta el mismo momento del parto y como derecho en la Constitución. La Eurocámara dio luz ver a la iniciativa ciudadana que buscaba garantizar el aborto en toda la Unión Europea. También el Parlamento Europeo aprobó el "derecho al aborto", es decir, convertir la despenalización del aborto en derecho al aborto. Además, la Unión Europea ha bloqueado la financiación a dos grupos provida europeos alegando que no se adhieren a los “valores de la UE”, específicamente el aborto, el matrimonio homosexual y la ideología de género. Como puntilla, esta misma semana la ministra Moni cruzaba una nueva línea con la nueva campaña abortista del Gobierno de España: Si te quedas embarazada "todo está bien": tener al bebé... o matarlo.
Ante el anuncio del Congreso, entidades provida han decidido dar testimonio de lo que supone un aborto, algo que ha molestado a las activistas abortistas que han intentado impedirlo, intento que ha sido puesto en manos de la justicia.