
Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.
Esta semana empezamos en Pakistán donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), "la discriminación estructural persistente y la cultura de impunidad siguen socavando la libertad religiosa, lo que a menudo equivale a persecución. Es especialmente preocupante el aumento de las acusaciones de blasfemia, muchas de ellas aparentemente falsas y cada vez más vinculadas a las redes sociales, junto con los frecuentes actos de violencia colectiva que siguen a tales acusaciones. También es preocupante la ampliación de la legislación sobre blasfemia a través del proyecto de ley de modificación del Código Penal, que amplió el artículo 298.A del Código Penal de Pakistán reforzando un marco jurídico propenso al abuso". "En consecuencia, las perspectivas para la libertad religiosa en Pakistán siguen siendo negativas, tanto para las comunidades minoritarias como para los miembros de la mayoría musulmana, que también se ven afectados por esta dinámica".
En ese contexto, en ese país se siguen produciendo matrimonios forzados en los que mujeres cristianas se ven obligadas a convertirse al islam y a casarse, contar su voluntad, con un musulmán.
Es el caso de la joven cristiana Maria Bibi, que fue secuestrada , obligada a convertirse al islam y a casarse con el musulmán de nombre Shehryar, en una historia que recoge Infocatólica.
Pero lo peor de todo es que el Tribunal Constitucional Federal ha avalado el citado matrimonio como válido, por considerar que ella se convirtió al islam voluntariamente. Por esa razón, ha rechazado el recurso del padre de la joven, que niega tal extremo y confirma que su hija fue obligada a ‘convertirse’ al islam.
Este caso ha generado indignación y preocupación en los sectores cristianos de Pakistán, que han pedido modificaciones legales para que ejemplos como este no vuelvan a repetirse.
Nos vamos a Nigeria, donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”. Las palabras se qeudan cortas: en Nigeria se esta`perpetrando una verdadera matanza cristianos por musulmanes sin que el Occidente cristiano mueva un dedo por evitarlo.
Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes Fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos que, en algunas zonas del país, son "víctimas de asesinatos, violencia sexual y secuestros", sobre todo por parte de los pastores musulmanes fulani que "han robado y destruido las tierras ancestrales de los cristianos, lo que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo y viviendo en campamentos de desplazados internos sin acceso a la sanidad ni a la educación. El número y la ferocidad de los ataques contra las aldeas cristianas han llevado a algunos expertos a concluir que estas incursiones constituyen una apropiación deliberada de tierras con el objetivo de expulsar a los cristianos e islamizar la región”, prosigue ACN.
En ese contexto, la iglesia católica St. James the Great, en Adu, en el distrito de Takum, en el estado de Taraba, en el noreste del país, sufrió un ataque, el pasado 23 de marzo, informa Fides.
Fueron los pastores musulmanes Fulani quienes efectuaron el asalto, dejando el complejo parroquial —el templo y la residencia sacerdotal— con numerosos daños materiales, aunque, afortunadamente, la información de Fides no detalla daños a personas.
Por otra parte, el pasado domingo 29 de marzo --Domingo de Ramos--, en la comunidad de Angwan Rukuba, en Jos (estado de Plateau), en un barrio de mayoría cristiana, pastores musulmanes Fulani (según La Gaceta) irrumpieron a tiros en las calles, asesinando a entre 26 y 40 personas, no todos ellos cristianos, según Puertas Abiertas.
El Gobierno regional de Plateau estableció el toque de queda desde la medianoche del 29 de marzo hasta el 1 de abril. En un comunicado oficial, el gobernador Caleb Manasseh Mutfwang calificó el atentado como un “ataque bárbaro perpetrado contra ciudadanos inocentes”. «Esto duele a todos nosotros». También anunció el inicio de una investigación.
Insistimos: hay que actuar en Nigeria contra la masacre de cristianos por musulmanes.










