¡Albricias y pan de Madagascar, Elena Valenciano (en la imagen) se va a marchar!

Se marcha a Europa y así, Rubalcaba se libra de su mano derecha, que empezaba a ser más bien mano tonta, porque los exabruptos de la abortera socialista están mejor en Europa, donde hará menos daño. Es el prototipo de política insultona, incapaz de una mínima ecuanimidad.

Doña Elena va a encabezar las listas al Parlamento Europeo por el PSOE. Una buena noticia para ella. Es, además, un nombramiento adecuado y pertinente. El Parlamento de Estrasburgo es un canto a la egolatría: no necesitas pensar, sólo gritar. Cobra más que en el Parlamento madrileño, los gastos de viaje y dietas te permiten vivir como un rajá y no hace falta que trabajes mucho: nadie te va a pedir cuentas. Es un buen cementerio para elefantes.

Nadie hace caso de sus resoluciones y, sobre todo, el Europarlamento, por mucho que los políticos repitan que es muy importante, lo único que hacen es rubricar lo que deciden los jefes de Estado y de Gobierno, que son los que mandan en la Unión Europeo.

Para ser exactos, en la UE manda Merkel, y el resto de jefes de Gobierno intentan llevarle la contraria cuando pueden.

Vamos, que se trata de un canto a la egolatría y la majadería. Está claro que doña Elena ha encontrado su sitio.

Eulogio López

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