• Aumenta el enfretamiento entre ucranianos y prorrusos, que constata una escalada en la tensión del país: la violencia se traslada a los encuentros deportivos.
  • El alcalde de la principal ciudad del este de Ucrania, prorruso, ha sido tiroteado supuestamente por prorrusos tras plegarse a Kiev.
  • Y unos 30 separatistas prorrusos ocupan el cuartel de la Policía en la localidad de Kastiantinivka. 
  • La contestación de Washington es peor que tibia: ahora planea imponer nuevas restricciones a las exportaciones de alta tecnología de la industria militar rusa. Y encima, China se opone.
La violencia en Ucrania está dando un salto cualitativo entre los partidarios de Moscú o Kiev. Sólo en las últimas horas hemos conocido incidentes que lo muestran, como que acabaran a tortazo limpio los partidarios de dos equipos de fútbol, pero no por lo deportivo sino por los identitario.
Además, el alcalde de la ciudad ucraniana de Járkov, Guennadi Kernes -que es prorruso pero se ha decantado finalmente por Kiev- se debate entre la vida y la muerte tras ser tiroteado hoy en la espalda, supuestamente por prorrusos. "El alcalde de Járkov ni siquiera ahora ha cambiado la costumbre de bañarse en un arroyo. Allí le estaban esperando", aseguró Zurab Alasania, director general de la Compañía Nacional de Televisión de Ucrania. Alasania añadió: "Rusia determina y elimina los principales focos de resistencia".
Y otro dato, entre tantos: unos 30 separatistas prorrusos han ocupado el cuartel de la Policía en la localidad de Kastiantinivka, en el este de Ucrania, según ha informado una portavoz del Ministerio del Interior ucraniano.
¿Que hace, mientras tanto, Occidente Se lo piensa, para no variar.
EEUU dice que aprieta las clavijas al presidente ruso Vladimir Putin por su política en Ucrania. El Gobierno de Obama planea imponer nuevas sanciones contra Rusia esta semana en medio de las afirmaciones de la Casa Blanca de que las mismas tendrán como objetivo personas y compañías del "círculo cercano" del presidente ruso.
Washington planea imponer nuevas restricciones a las exportaciones de alta tecnología de la industria militar rusa. "Impondremos las sanciones a gente de su círculo interno (de Putin), que tengan un impacto significativo sobre la economía rusa", ha asegurado el asesor conjunto de Seguridad Nacional, Tony Blinken. Ojo, que China ha dicho que no permitirá las sanciones a Moscú.
Las palabras de Blinken han llegado apenas un día después de que los líderes del G7 -integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido- acordaran actuar con rapidez para imponer más sanciones a Rusia por el agravamiento de la crisis en Ucrania.
Andrés Velázquez
andres@hispanidad.com