El borrador del acuerdo alcanzado entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU exige la eliminación del arsenal químicoLos expertos en armamento químico comenzarán a inspeccionar el arsenal de Siria a partir del próximo martes, según el borrador del acuerdo alcanzado entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China) y que exigirá la eliminación del arsenal de armas químicas de Siria, según anunciaron Estados Unidos y Rusia.

El documento determina que Siria "no podrá utilizar, desarrollar, producir, adquirir, almacenar o retener armas químicas, ni transferir, directa o indirectamente, armas químicas a otros Estados o actores no estatales", prohibición que afecta a "todas las partes" del conflicto sirio.

En caso de incumplimiento de esta resolución "se impondrán medidas bajo el Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas", que regula la imposición de sanciones e incluso el uso de la fuerza autorizado por la ONU, si bien no detalla qué medidas se aplicarían.

Recordemos que el presidente sirio Bashar Al Assad ya se había comprometido a hacer un listado, entregar y destruir sus armas químicas, aunque ha advertido de que se trata de una "operación muy compleja" que llevará un año y costará unos 1.000 millones de dólares.

Se calcula que desde que comenzó la guerra civil en Siria, en marzo de 2011, más de 110.000 personas han muerto a causa de los combates y más de seis millones de personas, incluidos un millón de niños, se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

Uno de los colectivos que ha sufrido la guerra en Siria de manera especial ha sido el de los cristianos, tal y como ha venido informando Hispanidad.

Por su parte, según recoge Zenit, el patriarca de Jerusalén de los Latinos, Fouad Twal, acerca de si ha notado en Siria un cambio desde la jornada de ayuno y oración que convocó el papa Francisco, calificó lo que sucedió después de la jornada como un milagro. "Esto es un milagro.

La jornada marca un antes y un después. En el Getsemaní en Jerusalem estaban para rezar todos los cristianos, también los ortodoxos y algunos musulmanes. Antes de la jornada se discutía de qué tipo de guerra hacer, pequeña, grande, limitada o no. Después de la oración, de qué tipo de solución diplomática encontrar. En un mismo día ha cambiado el panorama mundial. Gracias al Papa Francisco y al ejército de fieles que rezan por la paz".  

José Ángel Gutiérrez
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