• Rusia denuncia el "chantaje" de EEUU para conseguir intervenir en Siria.
  • Lavrov dice que los insurgentes también deben entregar las armas químicas.
El presidente de Siria, Bashar al Assad, ha asegurado en una entrevista difundida este lunes que no está preocupado por el acuerdo al que pueden llegar los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China- para la entrega y destrucción de las armas químicas del país árabe.

Al Assad ha explicado que "China y Rusia están jugando un papel positivo en el Consejo de Seguridad para garantizar que ninguna excusa que pueda propiciar una acción militar siga en pie, por lo que Siria no debería estar preocupada". "Y lo que es más importante, quiero recordar que presentando un borrador al Consejo de Seguridad o instando a China y Rusia a aceptar un acuerdo; Estados Unidos, Reino Unido y Francia solamente están intentando convertirse en ganadores de una guerra contra Siria, su enemigo imaginario", ha apuntado.

Pero es que la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés) confirmó este sábado que ya ha recibido del régimen sirio toda la información relativa a su programa de armas químicas, tal y como pedía el acuerdo que Estados Unidos y Rusia alcanzaron el pasado 14 de septiembre, para exigir al régimen sirio que entregase su arsenal de armas químicas con el fin de destruirlo o, de lo contrario, se activaría el protocolo de Naciones Unidas para el uso de la fuerza.

Ambos países dieron una semana a Siria para que entregara un listado detallado con todas sus armas químicas y su ubicación, cosa que Bashar al Assad cumplió el viernes 20 de septiembre.

Ahora, una vez vez recibida la lista, Naciones Unidas enviará -antes del próximo mes de noviembre- a otro grupo de inspectores a Siria para que compruebe el inventario de armas químicas del régimen de Al Assad. La destrucción debería llevarse a cabo a mediados de 2014.

Así, este acuerdo ha conseguido frenar temporalmente una intervención militar en Siria para responder al uso de armas químicas, que parecía inminente. No obstante, el presidente estadounidense, Barack Obama, ha subrayado que aún contempla esta opción, si la vía diplomática fracasa.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov (en la imagen), ha denunciado este domingo el "chantaje" al que está sometiendo Estados Unidos a Rusia para que se apruebe una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que autorice el uso de la fuerza en Siria a cambio del ingreso de Siria en la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés).

"Nuestros socios americanos están empezando a chantajearnos: 'si Rusia no apoya una resolución según el Capítulo VII, retiraremos nuestro apoyo al ingreso de siria en la OPCW'", ha declarado Lavrov, según recoge la televisión rusa Russia Today.

Para Lavrov, esta posición "es un abandono completo de lo que acordó con el secretario de Estado, John Kerry", en referencia al acuerdo alcanzado el 14 de septiembre en Ginebra entre Lavrov y Kerry para la eliminación del arsenal químico del régimen del presidente sirio, Bashar al Assad. Así, ha acusado a Estados Unidos y sus aliados de estar "cegados" por la premisa de que "Al Assad tiene que irse".

Además, Lavrov ha reclamado a los insurgentes que entreguen las armas químicas con las que cuentan y que habrían sido arrebatadas al régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, habrían llegado desde el extranjero o serían fabricadas en laboratorios clandestinos. "Quienes financian a los grupos rebeldes, incluidos los extremistas, (deben) buscar un modo de exigirles que entreguen lo que han conseguido para que sea destruido", ha señalado Lavrov, según recoge la agencia de noticias RIA Novosti.

Andrés Velázquez
[email protected]