Como el rescate irlandés ha fracasado los españoles tenemos que bajarnos las pensiones. Este es el genial razonamiento del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), uno de los economistas más respetados del país, a pesar de que se está cargando el sistema bancario español y contribuyendo con esmero a la pobreza colectiva y al mal común.

Y como MAFO, buena parte de la élite política y financiera de todo Occidente.  

Vamos a ver: servidor esperaba, en aras del sentido común, que si el rescate griego fracasó y provocó el rescate irlandés, y que si este ha fracasado y va a provocar los rescates portugués y español, y amenaza con llegar el italiano, y luego el belga... uno esperaría, digo, que MAFO rectificara por la única vía posible: si la deuda soberana irlandesa, producto de la irresponsabilidad de los gobernantes irlandeses, que emitieron deuda como quien lanza confetis, y de los especuladores privados que lanzaron dardos contra el bono celta hasta forzar la bancarrota de Dublín (las profecías autocomplidas de Giorgios Papandreou) los expertos -que no sabios-, tipo MAFO, rectificaran. Pues no. Su salida es: no quieres caldo, toma dos tazas. A reducir salarios,  pensiones.

A los irlandeses se les convierte en un protectorado, sus ciudadanos se aprietan el cinturón para tranquilizar a los mercados. No quieres caldo toma dos tazas. Y los españoles lo mismo: MAFO pide que se rebajen las pensiones de los españoles, pensiones públicas y bastante menesterosas. Y en el entretanto, ejemplo real, Goldman Sachs, los mismos especuladores que para forrase de dinero ocultaron la situación real de la deuda griega, se están forrando ahora violentamente con la deuda española -donde han potenciado su presencia-, naturalmente forzando al Gobierno español a ofrecer rentabilidades más altas. O sea, ahogándolo. El innominado mercado tiene nombres propios. Se llama, por ejemplo, Goldman Sachs

En definitiva, la soberbia de los expertos les impide reconocer su error y oponer la solución lógica a los rescates: dejar que la deuda irlandesa quiebre y advertir a los especuladores que dejen de atacar al bono español porque nadie va a rescatar a España ni a nadie. Es la única forma de romper el círculo vicioso de los expertos.

¿Una medida dura? Más duro y más sádico es ponerse la venda antes de la herida, reducir salarios y pensiones y fomentar el desempleo para tranquilizar a los mercados. Uno está deseando que los puñeteros mercados se estresen hasta la demencia y, sobre todo, hasta la depresión. De esta forma, lo que estamos es obligando a los pobres a salvar a los ricos. Y a esta economía financista, inmoral, donde los mercados son el fin y la persona es el medio, le llamamos modernidad.

Hay que romper el círculo vicioso de los mercados financieros, que ha convertido la democracia europea y norteamericana en una plutocracia, que coloca a los pobres, los que no tienen capacidad de ahorro para invertir en salvadores de los ricos. Lo que estamos viviendo en Europa -y en América que comenzó el baile de los malditos salvando a los bancos privados con dinero público- es como si cuando una empresa se delata en concurso de acreedores la solución del juez consistiera en exigir a los que no han cobardado que aporten más dinero para salvar al consejero delegado irresponsable que ha llevado a la empresa a la ruina. Los pobres al servicio de los ricos.

Veámoslo de otra forma: el rescate  de un banco o de un país con fondos públicos significa que el conjunto de los contribuyentes salven a los inversores. La mayoría de los contribuyentes son aquellos que empelan todos sus ingresos en cubrir sus necesidades privadas. El inversor es aquel que, una vez cubiertas sus necesidades privadas aún tiene dinero para invertir. En lugar de concluir que, si han invertido mal que hubieran invertido bien, la solución es la contraria: que entre todos -los que poseen capacidad de ahorro y los que no- les restituyamos el dinero perdido a quienes sí pueden invertir... e invirtieron mal.

O sea, lo de MAFO, como el rescate irlandés ha fallado y ahora vamos hacia el rescate español, lo que tienen que hacer los pensionistas españoles es bajarse las pensiones. Y el que quiera aprender que vaya a Salamanca.

No lo duden, los antisistema se están cargando de razón. Muchos de ellos no lo saben, pero lo que están defendiendo estos atrabiliarios es la doctrina social de la Iglesia, que aboga por una justa distribución de la riqueza y por el bien común, que supone que todos dispongan de un trabajo y un salario digno para sacar adelante a su familia. Si, tras alimentar a esa familia aún le sobra e invierte en bonos irlandeses o españoles y pierde, pues se le abandona a su suerte, que es lo justo. No se trata de devolverle al rico su dinero perdido sino de conseguir que el pobre llegue a fin de mes.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com