La controvertible ley que impulsa la eutanasia y el suicidio asistido en Canadá se está discutiendo en el Parlamento.

La congresista Francine Lalonde fue la que presentó esta propuesta de ley. Hasta ahora los procuradores canadienses se han opuesto legitimar la cooperación al suicidio.

La nueva ley cambiaría el Código Penal para poder aprobar la eutanasia o el suicidio asistido en dos casos: dolientes que sufran una enfermedad terminal y los que lo han solicitado la eutanasia insistentemente. El hecho de no circunscribirse a pacientes terminales, revela que podría utilizarse con dolientes crónicos aunque pudieran atacar el sufrimiento ingiriendo fármacos.

Vernon J. Weisgerber, arzobispo de Winnipeg y presidente de la Conferencia Episcopal de Canadá, ha enviado una carta al pueblo canadiense y a sus parlamentarios, para que cavilen sobre el valor y la dignidad de la vida humana antes de votar la ley. Algunos términos formulados son equívocos ya que se pretende defender la eutanasia recurriendo a la conmiseración que va contra el raciocinio de la atención geriátrica y de la atención de los más necesitados.

La Carta se termina exponiendo las alternativas a la eutanasia e induciendo a los canadienses a meditar así como a todos los que aprecian la belleza y la dignidad de la existencia humana les alienta a que se impliquen en este debate, y que den testimonio de un profundo respeto por la dignidad inherente a cada vida humana y durante toda su existencia.

Por último, algunos eruditos canadienses se han enfrentado al proyecto de ley sobre la eutanasia. Por ejemplo, Margaret Somerville, presidenta del McGill Centre for Medicine, Ethics and Law, aseveró que, de firmarse la ley, se franquearía una arriesgada apología de la muerte provocada de los más frágiles que, en lugar de encontrar la compasión y la asistencia de facultativos y allegados, se experimentarían forzados por un supuesto deber de morir. Por su parte, la Catholic Organization for Life and Family, ha difundido un documento en el que alecciona sobre los peligros de la ley sobre la eutanasia y el suicidio asistido, que se pretende aprobar.

Levántate ante una testa blanca y respeta la persona del anciano. En los abuelos está la sabiduría, y en los longevos, la cordura.

Clemente Ferrer

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