Melinda Gates, la esposa del fundador de Microsoft (en la imagen), resulta mucho más peligrosa para la vida que su esposo. Fue Melinda quien arremetió contra el Papa Juan Pablo II por defender la vida, porque, según esta multimillonaria filántropa, el acto más cruel del momento supone crueldad contra la mujer. Es decir, uno de esos argumentos invertidos que tanto gustan a los dirigentes del Nuevo Orden Mundial (NOM), que no es otra cosa que el nuevo orden cristófobo que pretende imponerse en el mundo.

Noticias Globales -cómo no- pone las cosas en su sitio sobre el muy humanitario matrimonio Gates. Es cierto que ha contribuido con su dinero a causas nobles, pero a día de hoy se dedica, como tantas otras empresas del mundo, a desarrollar los Objetivos del Milenio, otro producto del Nuevo Orden Mundial (NOM), donde se trata de acabar con el hambre en el mundo a costa de reducir el número de hambrientos, fórmula científica de honda raigambre entre la progresía.

En efecto, no falla; cuantos más abortos, menos niños para alimentar y más progreso para la humanidad. Eso sí, para una humanidad tendente a la desaparición, pero eso es un pequeño detalle en el que no conviene detenerse.

En efecto, los Objetivos del Milenio disfrazan la gran matanza que denuncia Noticias Globales y disfraza de humanitarismo la muy poca humana financiación, por parte del matrimonio Gates de la anticoncepción química (hoy en día siempre abortiva), la esterilización y el aborto.  

Eulogio López

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