Quizás no lo sabían, pero tenemos un Día de Acción Global por un aborto legal y seguro y se conmemora cada 28 de septiembre. Es curioso porque nació en 1990 durante el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Argentina. Y se eligió este día en recuerdo del 28 de septiembre de 1871, cuando se aprobó la ley de "vientre libre" en Brasil que abolió la esclavitud de los hijos de mujeres esclavas. Que no tiene nada que ver los hijos esclavos con el aborto, pues no, pero para el relato abortista imperante le venía muy bien y se apropió.
Volviendo al día de hoy, como les hemos ido informando en Hispanidad, vivimos en una corriente imperante abortista que busca el llamado aborto libre, que no es más que el aborto hasta el mismo momento del parto.
El pionero fue el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros, uno de nuestros peores ciudadanos, que ya propuso hace años lo del aborto libre, y esto sigue siendo su meta. Tedros solicitó que ningún país se atreva a limitar el ‘derecho al aborto’ basándose en “límites de edad gestacional”. O sea, aborto libre hasta el mismísimo parto… y más allá.
En esta línea, también van Europa y España, que está metida por completo en la campaña del aborto, y para más progresismo, el aborto hasta el mismo momento del parto y como derecho en la Constitución. La Eurocámara dio luz ver a la iniciativa ciudadana que buscaba garantizar el aborto en toda la Unión Europea. También el Parlamento Europeo aprobó el "derecho al aborto", es decir, convertir la despenalización del aborto en derecho al aborto. Además, la Unión Europea ha bloqueado la financiación a dos grupos provida europeos alegando que no se adhieren a los “valores de la UE”, específicamente el aborto, el matrimonio homosexual y la ideología de género. Como puntilla, esta misma semana la ministra Moni cruzaba una nueva línea con la nueva campaña abortista del Gobierno de España: Si te quedas embarazada "todo está bien": tener al bebé... o matarlo. A lo que debemos sumar el aquelarre del aborto que tendrá lugar en octubre en Barcelona.
El caso es que, con motivo de la conmemoración, Moni se ha enfundado unas mallas y un atuendo que se supone es para hacer deporte y maquillada ella y sin una gota de sudor ha hecho como que corre por Madrid, emulando la campaña de Ayuso en las pasadas elecciones, y nos ha hablado de sus ideas para extender, aún más, el aborto.
Como es un asunto serio vamos a ahorrarnos comentar los detalles del vídeo. La idea principal de la mente preclara de Moni es la siguiente: Sanidad propone introducir el aborto farmacológico en Atención Primaria, y no solo en hospitales como hasta ahora.
Para ello, se iniciarán los trámites para modificar el real decreto que regula las prácticas que se pueden realizar en los centros de salud y la ficha técnica de la mifepristona. Además, se actualizará la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud para incluir específicamente esta prestación en la Atención Primaria.
"Detrás de estos cambios —Mónica como "ministra, como madre y como mujer"— hay algo muy cotidiano: ahorrar desplazamientos, sufrimiento e inseguridades. Saber a quién llamas si tienes una duda, sentir que hay un equipo que te conoce y que te acompaña. En definitiva, que cueste menos decidir con libertad, que haya menos barreras para esa decisión". Y es curioso, porque en su intento de extender el aborto, pone en riesgo a las mujeres.
Es decir, nos queda claro que Mónica y su tropa no creen que a quien matan es a un ser indefenso en el vientre de su madre, pero se supone que quieren proteger a la mujer, aunque la destrocen sin avisarle de los problemas que vienen después de abortar. Pero esta idea de la mifepristona en la Atención Primaria va un paso más allá.
En el denominado aborto farmacológico se toman dos medicamentos en dos fechas distintas que, combinados, provocan la expulsión del contenido del útero. Primero se toma la Mifepristona, "fármaco que bloquea la producción de progesterona": bloquear su producción supone algo así como asfixiar al feto. Segundo se toma el Misoprostol, "que es el que provoca la expulsión de la gestación", este medicamento produce contracciones en el útero, es decir, se expulsa mediante un fuerte sangrado el bebé que previamente has asfixiado.
Hay estudios que muestran que 1 de cada 10 mujeres que toman mifepristona experimentan complicaciones médicas graves.
En concreto, el estudio se basa en el examen de datos de seguros médicos de 865.000 pacientes entre 2017 y 2023, lo que supone el análisis más completo hasta la fecha. Más del 4,7% de las mujeres buscaron atención de urgencia, el 3,3% experimentó sangrado significativo y el 1,3% desarrolló infecciones. Casi 2000 mujeres sufrieron complicaciones potencialmente mortales. En casi el 3% de los casos, el aborto fracasó y requirió cirugía. Miles de mujeres tuvieron embarazos ectópicos sin saberlo, que no fueron diagnosticados. Y esta pastillita tan segura es la que la ministra de Sanidad quiere que las mujeres tomen en su centro de salud, porque lo importante es que abortes.