En Brasil, este año se celebran elecciones presidenciales. La primera vuelta tendrá lugar el próximo domingo 4 de octubre; y la segunda vuelta (si ningún candidato a la Presidencia obtiene más del 50% de los votos válidos), el domingo 25 de octubre.
El sábado 25 de julio, Flávio Bolsonaro -hijo del condenado expresidente, Jair Bolsonaro- fue proclamado oficialmente candidato a la Presidencia de Brasil por el Partido Liberal (PL).
En el lado contrario, se presenta, de nuevo, Lula da Silva, el actual presidente ultraizquierdista que durante la actual legislatura se ha dedicado a vengarse del anterior presidente, Jair Bolsonaro, quien fue condenado por el Supremo brasileño a 27 años de cárcel y fue inhabilitado por un presunto intento de golpe de Estado.
Lula consumaba así su venganza contra Bolsonaro, porque el presidente socialista estuvo 580 días en la cárcel, condenado por corrupción por el entonces juez Sergio Moro, que luego fue nombrado ministro de Justicia por Bolsonaro tras ganar las elecciones en 2018; aunque posteriormente, en 2021, la justicia brasileña anuló la sentencia contra Lula, al considerar que no se habían respetado sus derechos durante el proceso llevado a cabo por Moro. Es decir, se anuló por defecto de forma, no porque considerara que Lula es inocente.
Así las cosas, de cara a la primera vuelta de este domingo 4 de octubre, la media de las últimas seis encuestas (Quaest, BTG/Nexus, Datafolha, Palver, RealTime Big Data y AtlasIntel/Bloomberg) otorga en primera vuelta un 41,8% para Lula y un 36,7% para Bolsonaro. Mientras que, en segunda vuelta, Lula obtendría un 45,3% y Bolsonaro un 45,2%, es decir, un empate técnico.
Por detrás de Lula y Flávio Bolsonaro aparece el partido Missão (de Renan Santos), de derechas (libertad económica, reducción del tamaño del Estado, seguridad pública), con un 4,7% en primera vuelta. Y Augusto Cury, candidato del partido Avante (centro), que obtiene un respaldo de entre el 4 y el 8%.
Según un sonde de Datafolha, en el conjunto de los votantes de las cuatro principales candidaturas alternativas —Cury, Renan Santos, Caiado y Zema—, Flávio Bolsonaro captaba el 43% y Lula el 30% de cara a una segunda vuelta...
No obstante, Renan Santos dice que votaría por su propia candidatura también en segunda vuelta y, por tanto, no respaldaría a ninguno de los dos candidatos si él quedara fuera: «Jamás voy a contemplar la posibilidad de unirme a alguno de esos grupos políticos, porque son corruptos».