Sr. Director:
El 29 de septiembre se celebra la fiesta litúrgica de los tres santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.
Miguel significa ¿Quién como Dios?
Gabriel significa Fortaleza de Dios.
Rafael significa Medicina de Dios.
La existencia de los ángeles y arcángeles es una verdad de la fe católica. Los ángeles son criaturas totalmente espirituales, creadas por Dios para que nos cuiden y para que estén en la presencia del Señor alabándole sin cesar.
Invoquemos a San Rafael en favor de los enfermos.
Invoquemos a San Gabriel para que nos obtenga del Señor la fortaleza que necesitamos para hacer frente a los problemas de la vida.
Invoquemos a San Miguel, que nos defiende de los engaños del demonio y preserva el honor que debemos a Dios.
En el año 1884, el Papa León XIII, al final de una Misa, levantó repentinamente la cabeza, su rostro estaba paralizado y como transformado, sus ojos miraban fijamente algo.
Tras unos minutos en los que pudo percibir en una visión el daño que el demonio hace y puede hacer a los cristianos y a la Iglesia, el Papa recobró el sentido y abandonó la capilla.
Media hora después llamó al secretario de la Congregación de Ritos y le dictó una oración que el mismo Papa había compuesto, ordenando que se recitase al final de cada Misa que se celebrara.
La oración fue establecida oficialmente en 1884 y la podemos rezar perfectamente tras la celebración de la Misa.
"San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad
y asechanzas del demonio.
Que Dios le reprima, pedimos suplicantes.
Y tú, príncipe de la milicia celestial, con el poder
que Dios te ha dado, arroja al infierno a Satanás
y a los demás espíritus malignos que vagan dispersos
por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Tanto el Papa Juan Pablo II como el Papa Francisco nos han invitado a rezar frecuentemente esta oración para obtener ayuda en la lucha contra las fuerzas de las tinieblas y contra el espíritu del mal.