Un sacerdote fue agredido mientras celebraba una misa en la Iglesia de San Roque, situada en el municipio valenciano de Llocnou de Sant Jeroni, durante las fiestas patronales, a finales de agosto.

El autor de la agresión fue un vecino del municipio y conocido feligrés de la parroquia, que interrumpió la celebración y se dirigió hacia el altar, donde se encontraba el sacerdote, al que comenzó a insultar a gritos, y luego lo agarró por el cuello y lo zarandeó, intentando golpearle.

Este individuo mantenía discrepancias previas con el sacerdote.

Ayer, la Fundación Española de Abogados Cristianos presentó una denuncia ante el Tribunal de Instancia de Gandía para que se investiguen los hechos, como presuntamente constitutivos de un delito de interrupción del culto, contemplado en el artículo 523 del Código Penal.

Recientemente, el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) documentó un total de 306 ataques a la libertad religiosa en España durante el año 2025. La cifra supone un aumento del 26% respecto a 2024 (cuando se registraron 243 casos) y de un 57% respecto a 2023 (hubo 195 casos).

También hubo seis casos de violencia física: "Que la violencia física contra creyentes se mantenga en seis casos es un escándalo. Es una cifra desproporcionada que no puede normalizarse. Un solo caso de agresión física a una persona por razón de su fe ya sería intolerable en un Estado de derecho", señaló la presidenta del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, María García.