Decíamos que a los venezolanos se les está agotando la paciencia con Donald Trump y con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Un halo de esperanza cuando el pasado 3 de enero, el presidente de EEUU capturó, en una operación militar quirúrgica, al dictador Nicolás Maduro en el mismo Caracas.
Los venezolanos se las prometían muy felices y consideraron que arrancaba el comienzo del fin del chavismo, ese sistema político que se inició el 2 de febrero de 1999, cuando Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela convirtiendo al país en una sanguinaria dictadura comunista.
Pero han pasado los meses y lo que ve el pueblo es que el chavismo, en la figura de Delcy Rodríguez, se perpetúa en el poder y no hay atisbo de cambio de régimen porque tanto Trump como Delcy se benefician del status quo actual: el uno, para llevarse el petróleo de Venezuela --recientemente han llegado a un acuerdo petrolero ambos dirigentes-- y la otra, para no perder el poder.
Esta situación podría venirse abajo si la opositora venezolana María Corina Machado logra regresar a Venezuela para liderar las protestas y pedir elecciones libres y justas. Pero por el momento, no ha conseguido entrar...
Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos. Pero los simpatizantes de la premio Nobel de la Paz se movilizaron ayer lunes 28 de septiembre para exigir su vuelta al país, coordinados por la plataforma «Comando ConVzla», vinculada a la opositora venezolana y a la la candidatura de Edmundo González Urrutia en las elecciones presidenciales de 2024.
Cabe recordar que Vente Venezuela es el partido de Machado; mientras que Comando ConVzla es una plataforma de coordinación política más amplia, que agrupa a diferentes sectores y organizaciones de la oposición.
Estas marchas han coincidido con la vuelta a Venezuela de Claudia Macero, coordinadora de comunicaciones del partido «Vente Venezuela» y una de las colaboradoras más cercanas a Machado.
No obstante, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, declaró ayer en Fox News que “Venezuela necesita una transición democrática y unas elecciones libres y justas, estamos trabajando muy duro con la Asambleas de 2015 para establecer las condiciones necesarias para tener elecciones libres y justas tan pronto como sea posible".
Cabe recordar que en Venezuela, se está produciendo en este momento una negociación entre el Gobierno venezolano (chavismo) -representado principalmente por la presidenta, Delcy Rodríguez, y su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la actual Asamblea Nacional y jefe negociador- y un sector de la oposición, encabezado por la Asamblea Nacional elegida en 2015, año en que la oposición obtuvo la mayoría y por eso países occidentales (como EEUU) la consideran como la última institución legítima para negociar (porque esos comicios se les ve como democráticos). Es decir, que la Asamblea Nacional 2015 es reconocida por la Administración de Donald Trump como el último poder democráticamente electo en Venezuela. La representante de la oposición en estas negociaciones es Dinorah Figuera, que fue presidenta de la Asamblea de 2015.
Las negociaciones tienen el objetivo de iniciar "el proceso que marcará la ruta hacia la democracia y la reinstitucionalización de Venezuela".
Este es el contexto en el que hay que situar las declaraciones de Marco Rubio.