La Comunidad de Madrid ha anunciado que la ampliación del programa Mi Primera Vivienda. El plan se puso en marcha en 2022 con el claro objetivo de facilitar el acceso a la propiedad a personas que, disponiendo de solvencia económica para afrontar una hipoteca, no cuentan con el ahorro previo necesario para cubrir la parte del precio que habitualmente no financian las entidades bancarias.

Gracias a este sistema de garantías públicas, las entidades financieras pueden conceder préstamos hipotecarios hasta el 100% del valor del inmueble. Hace 4 años, cuando nació el programa, el máximo de edad era de 35 años dado que, como el propio nombre del plan indica, es para la primera vivienda en propiedad.

Pues bien, la ampliación que ha llevado acabo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es relacionada con ese límite de edad, elevando hasta los 50 años la edad máxima para acceder al programa e incorporando a las familias con hijos menores de edad a su cargo, manteniendo a las familias numerosas y monoparentales, sin limitación de edad. En concreto, para los menores de 40 años, el 95% para quienes tengan entre 40 y 45, y el 90% entre 45 y 50.

Y decimos que no es broma, aunque suene como tal. La ampliación dice mucho de la situación actual de crisis de vivienda, Sánchez ha conseguido que pasemos de la vivienda en propiedad, al alquiler, a soñar con una habitación en piso compartido, pero es que este problema ya no solo afecta a los jóvenes. Así, las ayudas se amplían dado que la tónica actual es que Juan Español, a los 50, no tenga casa propia. La cosa es grave...

Volviendo al plan, el Consejo de Gobierno ha aprobado una inversión de 25 millones de euros para 2026 destinada a esta actuación, que se distribuirá entre las entidades financieras adheridas que cumplan los requisitos establecidos una vez se firmen los convenios previstos para los próximos meses.

Además, el Ejecutivo autonómico ha elevado de 390.000 a 425.000 euros el precio máximo de la vivienda que puede acogerse a este programa, ampliando así las opciones disponibles. Y es que, al igual que la edad, esta ampliación es otra muestra de la situación, con unos precios disparados ante la escasez de oferta.