Prosiguen los ecos de la noticia de ayer por la que el juez Juan Carlos Peinado decidía transformar la pieza separada en la que investigaba el posible delito de malversación de caudales públicos cometido por la mujer del presidente, Begoña Gómez, en un procedimiento con jurado popular. 

Como el instructor aprecia "indicios racionales, fundados y sólidos de la comisión de hechos delictivos" por parte de los investigados, lo que ha hecho ha sido transformar las diligencias para que, si finalmente Gómez tiene que sentarse en un banquillo, que este esté formado por un jurado popular, que sería quien dictase el veredicto, ya que el enjuiciamiento del delito de malversación es competencia del jurado. 

Como se recordará, el posible delito de malversación de caudales públicos consistió en presuntamente utilizar tiempo de su ayudante en Moncloa Cristina Álvarez para que realizase gestiones para sus negocios privados.

El pasado 11 de septiembre, Gómez reconoció ante el juez Peinado que Álvarez realizó para ella, de forma “excepcional”, alguna gestión de carácter privado, como “un favor”. Pero que esas tareas “no afectaron a las funciones que Álvarez tenía asignadas por parte de Presidencia del Gobierno”.

La mala noticia para Begoña Gómez es que hay jurisprudencia sobre la malversación que no juega a su favor. 

Por ejemplo, un exdirector general del PSOE de Extremadura que utilizaba a un empleado público como asistente personal, en concreto como chófer, fue condenado a cuatro años y medio de cárcel. 

Asimismo, dos concejalas socialistas en Paiporta (Valencia), también fueron condenadas por el Tribunal Supremo a un año de prisión por usar a obreros de los servicios municipales, y en su horario de trabajo, para ejecutar trabajos en sus propias viviendas.  

Ayer, en Nueva York, Pedro Sánchez fue preguntado por los casos de su hermano David y el de su mujer y respondió, visiblemente molesto: “La verdad acabará imponiéndose, mi hermano y mi mujer son inocentes”. Y no solo eso: anunció que se presentará a la reelección en 2027: “Es algo que ya he hablado con mi familia y con mi partido”. 

En cualquier caso, llaman la atención declaraciones como las del ahora 'ultrasanchista' José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha acusado al PP de aferrarse "a la chaqueta del juez Peinado", "quizá por la falta de proyecto", y ha añadido adelantándose al juicio, que en el caso de Begoña Gómez "no hay nada, nada de nada".