La Interpol ha detenido al empresario español fugado Alejandro Hamlyn en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), como ha adelantado The Objective. Se trata del mismo que participó en el fraude de hidrocarburos, una grabación suya contribuyó a revelar el caso Leire Díez y hasta negocio con esta última, la ‘fontanera’ del PSOE su impunidad… a cambio de información comprometida contra el teniente coronel de la Guardia Civil y actual jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), Antonio Balas.
Hamlyn estaba huido de la Justicia española en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) desde mayo de 2025. Él fue presidente de la petrolera Hafesa (la cual cambió su nombre por el de Haxx a finales del año pasado) y, presuntamente, dirigió la trama de hidrocarburos que supuso un fraude fiscal por impago del IVA de 154 millones de euros. La Audiencia Nacional condenó a su número dos, Norberto Uzal, a 16 años de cárcel por ello, pero no pudo hacer lo mismo con Hamlyn: este último no fue juzgado al estar huido. Uzal fue condenado por organización criminal, delitos contra Hacienda y blanqueo de capitales.
En una grabación con Leire Díez, Hamlyn llegó a decir: “Tengo una cosa, con una cosa que te dé (en alusión a Balas) está muerto”. Una conversación en la que también intervinieron el empresario Javier Pérez Dolset y el abogado Jacobo Teijelo. Además, el empresario también forma parte de otra investigación penal abierta contra un policía nacional adscrito a la Audiencia Nacional (Javier Luis Muñoz) y deberá responder por los pagos más de 4.000 euros mensuales que Hafesa dio entre los años 2022 y 2024 a dicho agente a cambio, presuntamente, de información judicial sobre la investigación del fraude fiscal de la trama de hidrocarburos.
Cabe recordar que dicha trama hace referencia a redes empresariales y políticas presuntamente implicadas en fraude fiscal, blanqueo de capitales en el sector de la distribución y la venta de carburantes. Todo empezaba con la obtención de una licencia de importación de hidrocarburos en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que entonces lideraba Teresa Ribera, pero luego se vendía la citada licencia y no se pagaba el IVA por liquidación ante el fin de la empresa, la cual cambiaba de nombre y seguía en el negocio, ni tampoco se abonaba el Impuesto Especial de Hidrocarburos ni contribuía con el Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE). Y así, claro está, podían ofrecer precios muchos más bajos que la competencia.
Dicho fraude ocasionó un agujero fiscal superior a los 3.000 millones y aún sigue alterando la competencia en el negocio de carburantes. Entre las empresas de dicho fraude figuraban: Hafesa (ahora Haxx), Villafuel (propiedad de Claudio Rivas, que tenía respaldo del empresario y comisionista Víctor de Aldama), Gaslow, Petromiralles, Carburantes Nafta y tres sociedades vinculadas con Antonio Rodríguez Estepa, entre otras. En el sumario del ‘caso Leire’, se recoge que la ‘fontanera’ del PSOE y Santos Cerdán habrían ofrecido impunidad a siete de las principales empresas implicadas en el fraude del IVA de los hidrocarburos, oferta que incluía la coordinación de estrategias de defensa (instando a los empresarios afectados a sustituir a sus abogados por otros del entorno socialista -Jacobo Teijelo o Ismael Oliver, entre otros-), la búsqueda de acuerdos con la Fiscalía o la Abogacía del Estado... y si eso no iba bien, intentar anular pruebas y actuaciones judiciales, según informó El Economista. Claro que esto no era gratis, sino que a cambio se pedía información sobre responsables de la UCO que investigaban causas que afectaban al PSOE y al Gobierno Sánchez, por ejemplo.
Repsol denunció el fraude de hidrocarburos ante Ribera y la CNMC, pero no le hicieron caso... y Leire Díez se puso manos a la obra para desprestigiar a la empresa. De hecho, la ‘fontanera’ del PSOE tenía dos trabajos: financiar al partido con la trama de hidrocarburos y desprestigiar a todo aquel que se atreviera a discrepar con Sánchez, por ejemplo, a Repsol. Así se pudo ver en el sumario del ‘caso Leire’ -también llamado el de las cloacas del PSOE- y en la declaración del empresario Joaquín Parra ante la UCO, en la que señaló que Díez le pidió que denunciara a Repsol para lograr un cambio en su directiva (liderada por Antonio Brufau como presidente y Josu Jon Imaz como CEO) favorable a los intereses del Gobierno Sánchez. Además, la ‘fontanera’ del PSOE intentó vincular al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas (actual jefe de la UCO) con un supuesto fichaje como jefe de Seguridad de la petrolera.











