La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, presidió la pasada semana la firma del Protocolo de acompañamiento para las personas trans en el ámbito de la empresa.
El acto lo tituló: ‘Ni invisibles, ni vulnerables: Derechos trans en el trabajo’. Participaron también la responsable de Mujeres e Igualdad de CCOO, Carolina Vidal; el responsable confederal de Acción Lgtbi de UGT, José Juan Álvarez; y la presidenta de la Federación Estatal Lgtbi+, Paula Iglesias.
Díaz aseguró que “este es el país que queremos” y añadió que para ella es “muy importante cumplir” su palabra, como se debe hacer “en la política de verdad, de la buena”. Además, alertó del proyecto de la "ultraderecha" que corre a nivel nacional e internacional con numerosos colectivos, por ejemplo, el trans: “Por eso esta norma es tan importante para España y para el mundo. Somos hoy una referencia… vamos a seguir ganando derechos, hagan lo que hagan", asimismo, criticó a CEOE y Cepyme por no acudir.
Pero resulta que ni ultraderecha ni país que queremos, ahora las feministas clásicas piden a la CEOE que luchen por sus derechos, muchos de ellos perdidos por el movimiento trans. "Cosas veredes, amigo Sancho": el feminismo recurriendo a la malvada patronal para luchar por sus derechos, al tiempo que la ministra de Trabajo, feminista ella, critica a la misma patronal por no estar en el acuerdo que critica el movimiento feminista.
Cualquier protocolo «de acompañamiento a personas trans» que se implemente en los centros de trabajo debe respetar los espacios privados, baños y vestuarios, de las mujeres.
— Contra El Borrado de las Mujeres (@ContraBorrado) March 4, 2026
Se lo recordamos a @Yolanda_Diaz_ y a @CEOE_ES. https://t.co/h14EcZ9AWr
"Las empresas no son meros ejecutores automáticos de orientaciones políticas. Son responsables directas de garantizar la seguridad, la privacidad y la dignidad de toda su plantilla. Cualquier modificación que afecte a espacios diferenciados por sexo incide en derechos materiales de las trabajadoras y exige un debate público real, plural y transparente", aseguran desde la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres.
"Señalamos en la carta a la CEOE que el Ministerio genera inseguridad jurídica sin haber evaluado con rigor el impacto que supone introducir en la empresa una normativa que pone en cuestión los espacios de seguridad y privacidad de las mujeres".
Para las feministas, el programa de Yoli puede vulnerar derechos de las mujeres, además, denuncian que se ha creado sin contar con ellas. "Las alusiones de la ministra Díaz a las “fuerzas de odio” solo buscan crear un marco ideológico que desactive la posibilidad de ese debate".
El Protocolo establece una serie de recomendaciones de trato, como reconocer y respetar el género manifestado por el trabajador; favorecer un lenguaje respetuoso con la diversidad, y usar pronombres adecuados.
Según ha contado el ministerio, el acompañamiento integra acciones antes, durante y después del proceso de transición cuya agilidad debe estar garantizada por la empresa. También se deberán facilitar los cambios relativos al contrato de trabajo, la disposición de permisos retribuidos para la atención médica o los trámites administrativos necesarios y las medidas de apoyo laboral que se consideren oportunas. Finalmente, el protocolo establecerá medidas de seguimiento y control de la situación laboral de la persona solicitante.
No se sabe cómo se terminará de perfilar el protocolo en la práctica, pero la preocupación de las feministas tiene base. Si un hombre biológico se autopercibe mujer, ¿puede acceder a los espacios reservados para mujeres biológicas? Baños, vesturarios... para evitar esa intromisión, las feministas recurren a Garamendi, no al Gobierno más progresista y feministas de la historia... ¿comprenden?










