La dimisión ayer del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional -número dos del cuerpo--, José Ángel González, por la acusación de violación efectuada por una subordinada suya ha protagonizado gran parte de la sesión de control al Gobierno de hoy miércoles. 

Según OK Diario, el Ministerio del Interior supo el pasado mes de enero lo que había ocurrido --aunque los hechos se produjeron en abril de 2025- porque la víctima se lo contó a la jefa de personal del cuerpo policial. Según este periódico, la víctima también lo puso en conocimiento de su abogado, quien presentó una denuncia el 9 de enero de 2026, por la que la justicia ha decidido abrir la investigación contra González por los presuntos delitos de por agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos.

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid ha citado a declarar a González como investigado el próximo 17 de marzo. 

También según OK Diario, el asesor (mano derecha) de José Ángel González, de nombre Óscar San Juan, le ofreció en julio de 2025 un destino a la víctima a cambio de que no denunciase nada. 

Pues bien: hoy mismo, Óscar San Juan ha sido destituido por el Ministerio del Interior. 

Desde el PP se ha pedido varias veces la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska. 

Ya lo hizo ayer su presidente, Alberto Núñez Feijóo: "Hasta que ha trascendido, lo sabían, lo taparon y le protegieron".

El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha pedido la dimisión de Marlaska: “Hoy no debería estar sentado en su escaño. Son ustedes encubridores de presuntos delincuentes. Da náuseas verle sentado en su banco azul, tapando una presunta violación”. “Vaya feminismo asqueroso el de esta izquierda en contra de prohibir el burka pero a favor de encubrir violaciones de un mando policial”.

La diputada del PP Ester Muñoz también se ha referido a ello en el Congreso: "Ahora sabemos que un dirigente de la Policía Nacional ha violado a una mujer. Ustedes lo sabían. ¿Dónde queda su responsabilidad?".

Al igual que la diputada popular Marian Guardiola: "Hasta aquí hemos llegado. No puede estar al frente del Ministerio por respeto a las mujeres, a la Policía Nacional y a la Guardia Civil. Ha permitido que un violador esté al frente de la Policía Nacional y en una vivienda de Interior. Es que los hechos son terribles. Su número dos lo silenció. Lo sabía, lo tapó. Es usted un cobarde. Son el Gobierno de encubridores, de abusadores y de machistas. El Gobierno de los Koldo, de los Errejones... Le han destrozado la vida a esa mujer".

El ministro del Interior ha respondido excusándose en que conoció los hechos ayer y amenazando con denunciar a quien le acuse de haber encubierto el caso: "Digan fuera de este hemiciclo que el ministro del Interior lo sabía porque nos veremos en otras instancias. No voy a asumir calumnias de este tipo. Ayer el abogado de la víctima contó cómo lo mantuvieron en secreto. Entiendan que a la mínima cuestión que se hubiera conocido se actuara como se hizo ayer. Los hechos son gravísimos. No pongan en tela de juicio la lucha contra cualquier tipo de violencia. Si son tan valientes, digan fuera de aquí que yo lo sabía". 

 

 

No obstante, en su respuesta, Marlaska ha asegurado: “De la única persona que acepto la crítica es de la víctima, si la víctima no se ha sentido protegida o ha entendido que este ministro le ha fallado en algún sentido, evidentemente yo sí que renunciaré y sí que dimitiré". 

No solo desde el ámbito político se ha pedido la dimisión del actual ministro del Interior. También desde los sindicatos policiales, como Jupol: "Marlaska no puede estar ni un minuto más al frente del Ministerio del Interior: 

Y otro matiz interesante es el que aporta Macarena Olona: "Cualquier otro hombre en España habría dormido en los calabozos con esta denuncia".

En cualquier caso, se trata del enésimo escándalo en la era de Pedro Sánchez -tras el de las saunas sexuales de su suegro Sabiniano, las señoritas de compañía enchufadas en empresas públicas por José luis Ábalos, las maniobras de la fontanera del PSOE Leire Díez contra jueces, fiscales y guardias civiles, el delito cometido por el exfiscal general del Estado, las acusaciones de acoso sexual al socialista Paco Salazar, etc-, que en cualquier otro país serio, con mentalidad verdaderamente democrática, habría caído ya hace tiempo.