El caos ferroviario continúa agravándose en España, pese a lo que digan desde el Gobierno. La penúltima muestra se ha podido ver en un tren de Renfe que ha viajado con fracturas en una ventana ¡tapadas con cartón! ¿Refleja esto el “mejor momento” del tren y del sistema ferroviario español del que tanto presumen Pedro Sánchez y Óscar Puente?

Un tren Alvia que hacía el recorrido entre Madrid y Vigo ha circulado con un cartón en una ventana que tenía fracturas para evitar la entrada de la lluvia y el viento al interior del vagón hace unos días, según ha informado The Objective. Esto se une a la gran y gravísima falta de mantenimiento de vías y otras infraestructuras, así como a los 47 muertos en dos accidentes (46 en los dos trenes que descarrilaron en Adamuz y el maquinista fallecido en Gelida al caerle un muro encima) hace casi un mes, y la multitud de retrasos y cancelaciones de trenes.

Sin embargo, en La Moncloa parece que viven una realidad paralela. El pasado miércoles 11, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se atrevió a referir que nuestra red ferroviaria tiene “carencias significativas”, pero el sistema es “de los mejores del mundo. Repito, es uno de los mejores del mundo”. Pues trenes con cartones en sus ventanas no suelen ser habituales en China, Japón y el resto de países. Sánchez también se atrevió a pedir “no desinformar o engañar a la sociedad diciendo que el sistema ferroviario es decadente o inseguro porque eso sencillamente no es cierto” y subrayó que el “sistema no es perfecto, pero es seguro”. Una seguridad de la red que también refirió semanas atrás el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña. Todo esto con 47 muertos semanas atrás es indignante.

En paralelo, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, continúa insistiendo con su caradura habitual en que “el tren vive en España el mejor momento de su historia”. Sí, se trata de una historia de caos inmenso que no tiene precedentes. Claro que Puente no sólo lo dice en nuestro país sino también fuera de nuestras fronteras. Por ejemplo, en Arabia Saudí donde presumió de la confianza “en nuestro modelo ferroviario” al lograr la ampliación de la operación de Renfe en la alta velocidad saudí hasta 2038 y la compra de más trenes a Talgo.

Cabe recordar que el creciente caos ferroviario y los 47 muertos en varios accidentes no han provocado dimisiones relevantes: el ministro Puente y los presidente de Renfe (Álvaro Fernández Heredia) y de Adif (Luis Pedro Marco de la Peña) siguen bien pegados a sus sillas. En el entretanto, crece el malestar de los ciudadanos y también la mala educación de Renfe, como se pudo ver cuando una trabajadora no tuvo reparos en lanzar un vaso de agua a los ciudadanos que se quejaban.