Incendio en Aragón. Un imbécil, cuya cara no parece en escena, en una pura imagen de recurso, en absoluto necesario, eructa una blasfemia.
A partir de ahí, RTVE se dedica, una y otra vez, a repetir la ofensa a Dios, quizás porque son notarios de la actualidad. A nadie en la tele de José Pablo López se le ocurrió cortar las innecesarias imágenes y la innecesaria blasfemia.
A lo mejor es que como se van a suprimir los delitos contra los sentimientos religiosos, es decir, como se va a legalizar la blasfemia, José Pablo pretende adelantarse.











