El Gobierno español debería tomar nota de las medidas adoptadas por el canciller alemán, Friedrich Merz, para asegurar el futuro del sistema público de pensiones. Entre ellas, como les contamos en estas mismas pantallas, está la eliminación o reducción de incentivos para las prejubilaciones.

Pero eso es ciencia ficción. Mientras en Alemania admiten que tienen un problema y le ponen solución, en España seguimos hablando de prejubilaciones masivas. Por ejemplo, las que han aprobado -viernes 17, aunque la firma será el lunes 20- el Santander y los sindicatos y que podrían suponer la salida de entre 2.500 y 3.000 empleados durante los próximos dos o tres años.

Esto es una barbaridad, se mire por dónde se mire y, aunque las prejubilaciones ya existían antes de la inteligencia artificial, la irrupción de la IA las ha acelerado. Así, de las 800 salidas anuales que había en el Santander, vamos a pasar a las citadas 2.500 o 3.000 hasta finales de 2028.

Es decir, el Santander va a enviar a sus casas a todos esos empleados, probablemente en su mejor momento profesional, con el 70 y pico por ciento de su sueldo, pero con la condición de no trabajar en ninguna otra empresa. Es como cerrar bibliotecas. Y esto en un país que no fomenta el empleo sino vivir de los subsidios, y con una abstención laboral de récord.

Las prejubilaciones, además de fomentar la vagancia, precarizan el empleo, porque esos ‘senior’ van a ser sustituidos por jóvenes, muy digitales, eso sí, que van a trabajar el doble cobrando menos de la mitad. Y sin las mismas capacidades que sus mayores... que para eso está la IA.

Alguno pensará que los sindicatos estarán furiosos con las prejubilaciones, por aquello de que, se supone, luchan por un empleo de calidad. Pues nada más lejos de la realidad: están entusiasmados. Es más, si por ellos fuera, el Santander prejubilaría a partir de los 50 años.

Hablamos de prejubilaciones a partir de los 55 años y con hasta el 95% de la pensión. Los empleados entre 55 y 57 años podrán prejubilarse con el 74% del salario bruto, y con el 76% los que tengan 58 años o más. El Santander asumirá el coste del convenio especial con la Seguridad Social hasta los 63 años y medio, con posibilidad de ampliarlo hasta los 64 años mediante el prorrateo de la asignación económica.

Los que se acojan al plan mantendrán, además, la subida anual del 4% del convenio especial, las aportaciones al plan de pensiones de empleo (1.000 euros anuales), la antigüedad, el seguro de vida colectivo y el mantenimiento de las condiciones del Acuerdo sobre Préstamos, Créditos y Condiciones de uso de Servicios Bancarios (Amsec).