Según el informe de la Fundación Madrina, la depresión emerge como principal trastorno, con un 19,9 % de madres vulnerables que padecen esta condición, seguida de los trastornos de personalidad (9,6 %), la ideación suicida (7,1 %) y la ansiedad (4,5 %). Además, el 3,8 % de las mujeres atendidas ha presentado consecuencias de violencia sexual.

Este perfil clínico es especialmente preocupante debido a que las pacientes son mujeres embarazadas o con menores a cargo que ya se encuentran en riesgo social extremo -por abandono, maltrato, trata o pobreza severa-.

Las cifras que ofrece dicho informe revelan que la afectación psicológica en las madres vulnerables de Madrid supera las tasas de depresión y riesgo suicida descritas en estudios poblacionales europeos.

El equipo de psicólogos de Madrina habla de una “epidemia silenciosa” de depresión, una condición detectada en uno de cada cinco casos atendidos. Este dato contrasta, por ejemplo, con una investigación publicada en The Lancet Public Health y difundida por instituciones españolas que estima la incidencia de la depresión en torno al 6,4 % de la población general -con un 7,7 % en mujeres y un 4,9 % en hombres-. Así, la proporción de beneficiarias de la Fundación Madrina que presentan depresión leve, moderada o severa triplica la media poblacional europea.

Los expertos señalan que abordar esta problemática exige un enfoque basado en la educación, la sensibilización social y el fortalecimiento de redes de apoyo, como el promovido por la Fundación Madrina a través de programas de acogida para víctimas de violencia y trata de personas, que incluyen acompañamiento en vivienda, alimentación, formación y empleo.