Christopher Nolan es posiblemente el director con más talento en el cine actual, responsable de películas tan magníficas como Oppenheimer, Dunkerque o la saga de El caballero oscuro (por referirnos solo a algunas). Y parece empeñado en el más difícil todavía en cada nuevo proyecto que aborda, porque La Odisea solo puede compararse en su planificación a las grandes superproducciones que se hacían en la época dorada del cine, ya que es un “peplum” es decir, una película basada en el mundo antiguo, ejecutada de una forma admirable.

Considerada como un texto imprescindible del origen de la cultura occidental, se trata de la decimotercera cinta de este director que ha logrado su sueño de rodar una película completa utilizando cámaras IMAX.

La Odisea es un inmenso poema, de 12.000 líneas, que sigue los hechos narrados en “La Ilíada”. Esta última es un relato, fundamentalmente de acción, que narra el enfrentamiento de espartanos y troyanos. Los acontecimientos que desarrolla La Odisea arrancan tras la batalla que tiene lugar en Troya y describe el azaroso viaje del valiente líder Odiseo, de regreso a su hogar en Ítaca, una travesía llena de peligrosos donde se enfrentará a dioses, monstruos y terribles tormentas en el mar que no le cejarán en su empeño de reunirse con su fiel esposa Penélope y su hijo Telémaco, que se ha criado sin la presencia de su padre.

En estefilme, como en otros de Nolan, como por ejemplo Dunkerke, vuelve a un tema recurrente en su filmografía: el regreso al hogar. La adaptación que ha hecho Nolan no era fácil teniendo en cuenta que a este director no le gusta abusar de los efectos visuales. De ahí que, como en el cine clásico, haya apostado por fichar a miles de figurantes y ha creado inmensos decorados. Como tenía claro que se trataba de una misión titánica ha fichado a su equipo habitual de colaboradores para lograr transmitir con emoción, y de forma trepidante, tanto los peligros a los que se enfrenta Odiseo y sus hombres para regresar a su hogar (el gigante Cíclope, la bruja Circe, la ira de Poseidón etc)…en una narración paralela y no lineal con lo que ocurre mientras tanto en Ítaca, en sus 20 años de ausencia, con una Penélope cercada por ambiciosos pretendientes.

Visualmente la película es impactante y reflexiona asimismo en temas tan serios como el valor, la fidelidad, la responsabilidad, el honor pero también en el arrepentimiento porque contiene un claro mensaje antibelicista. Nolan también tiene talento en la dirección de actores, aunque en este filme lo tenía fácil al fichar a intérpretes de la talla de Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Zendaya o Charlize Theron.

Puede que a los puristas les chirríe algún personaje o alguna situación que se narra en la película pero, desde el punto de vista cinematográfico, La Odisea es, sin duda, la película del año.

Para: los que les guste el cine clásico, el que perdura.