La inteligencia artificial es la herramienta perfecta para hacer más con menos… o para hacer más con lo mismo. Esta última es la opción que ha escogido Bankinter, según su consejera delegada, Gloria Ortiz, que este jueves presentó los resultados de la entidad del primer semestre.
“Nosotros no pensamos que la IA ni la tecnología en general vayan a destruir empleo”, afirmó. “No tenemos planes de hacer prejubilaciones ni nada similar”, matizó, para desmarcarse de la estrategia emprendida, por ejemplo, por el Santander, que ha pactado con los sindicatos un ambicioso plan de prejubilaciones voluntarias.
Bankinter aprovechará la IA -ya lo está haciendo- para ganar escala y productividad, esto es, para crecer en negocio sin tener que aumentar la plantilla.
De los resultados destaca el aumento del 15,8% de las comisiones, que alcanzaron los 440,4 millones de euros. El margen de intereses, por su parte, creció un 5,3%, hasta los 1.160 millones y el margen bruto hizo lo propio, un 7,2%, hasta los 1.602 millones.
En el apartado de gastos, los de personal aumentaron, pero sólo un 1,07%, hasta los 319,7 millones, mientras que los de administración y amortización aumentaron un 4,9%, hasta los 230,8 millones.
Al final, el beneficio bruto fue de 852,7 millones, un 11,3% superior al de junio de 2025, y el neto, de 605,2 millones, un 11,7% más, tras abonar 247,4 millones de impuesto de sociedades, un 10,5% más que el año anterior.
Como hiciera el miércoles el Ceo del Santander, Héctor Grisi, Ortiz tampoco entró a valorar el expediente abierto por la CNMC a los seis bancos del Ibex por considerar -no es broma- que determinadas declaraciones públicas de directivos bancarios constituyen indicios de una infracción de la Ley de Defensa de la Competencia.
“Confiamos que se resuelva de forma satisfactoria a la banca”, se limitó a decir a pesar de la insistencia de los periodistas. Sea como fuere, Bankinter redujo un 34% la producción de hipotecas en España durante el primer semestre respecto al año anterior, y seguirá esa misma tendencia durante la segunda mitad del año.
La última adquisición extranjera de Bankinter, la pasada semana, fue el bróker hipotecario Tulp Group, en Países Bajos. No esperen más compras en el corto plazo -Bankinter opera, además, en Portugal, Irlanda y Luxemburgo-, aunque sí pueden hacerlo en el medio y largo. El objetivo del banco es no depender tanto de España y lograr que un tercio de los ingresos procedan del exterior. En esta primera mitad del año, de los 852 millones de beneficio bruto, 114 proceden de Portugal y 25 de Irlanda.











