
Ericsson ganó 4.933 millones de coronas suecas después de impuestos (unos 446 millones de euros), durante los seis primeros meses del año, un 43,4% menos que en el mismo periodo de 2025, según las cuentas difundidas este martes por la multinacional.
Sin duda, una de las claves fue el impacto negativo de los costes de reestructuración, que alcanzaron los 4.369 millones de coronas (395 millones de euros). En 2025 ya se anotó un impacto negativo por este motivo, pero fue muy inferior, de 937 millones de coronas (en euros, unos 85 millones). El plan de ajuste de la multinacional, ejecutado durante el primer trimestre de este año, implicó la salida de 1.600 empleados en Suecia, el 12% de la plantilla en el país. En España afectó a 164 empleados.
Pero el problema de Ericsson no es el ajuste, sino el motivo del mismo que no es otro que la caída de las ventas. Y son caídas importantes que afectan a todos los negocios de la multinacional. El más importante de la compañía, el de redes, facturó un 7,6% menos, hasta los 65.984 millones de coronas (5.970 millones de euros); el negocio de servicios en la nube y software ingresó un 3% menos, hasta los 26.566 millones de coronas (unos 2.400 millones de euros) y el negocio de empresas facturó un 25% menos y no superó los 8.658 millones de coronas (784 millones de euros).
Si lo miramos por geografías, la única región que se salvó de la quema fue Europa, Oriente Próximo y África (EMEA), con una facturación muy similar a la del primer semestre del año anterior: 30.559 millones de coronas (unos 2.765 millones de euros). La facturación en América, su mercado más importante, se redujo un 12%, hasta los 35.898 millones de coronas (3.250 millones de euros).
No son buenos resultados y el castigo en bolsa ha sido contundente, con una caída superior al 10% en bolsa, en los primeros momentos de la sesión.










