Nestlé ha celebrado recientemente su Junta de Accionistas, donde se ratificó al español Pablo Isla como su presidente no ejecutivo, y ahora se ha conocido que no castigará mucho a España y su buena evolución en ventas. Y es que lanzará un ERE que afectará a un máximo de 301 empleados, el 7,24% de su plantilla, que en total asciende a 4.158 personas.

En concreto, a 301 trabajadores de oficinas, equipos de ventas, centros de distribución y en seis de sus diez centros de producción. Recuerden que el pasado octubre, pocos días después del nombramiento de Isla y cuando había pasado más de un mes de la llegada de Philipp Navratil como nuevo CEO, el gigante suizo de alimentación había anunciado 16.000 despidos en todo el mundo. Sin embargo, aún no había concretado qué impacto tendría en nuestro país, que al final sólo supondrá el 1,88% del ajuste global.

Una transformación en línea con el deseo de Isla de construir una compañía “más simple, rápida, competitiva e innovadora”. Ahora se ha conocido cómo impactará a España dicha adaptación para asegurar la viabilidad del negocio y generar valor a largo plazo, algo que interesa, y mucho, a sus accionistas (entre los que destacan los fondos de inversión BlackRock, The Vanguard Group, Capital Research y Norges Bank). Todo ello en un contexto en el sector del gran consumo que está marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábitos en el consumidor y el avance de la marca de distribución (también denominada marca blanca).

Tras realizar un análisis exhaustivo de las estructuras operativas y la implementación de diversas medidas previas de contención de costes, Nestlé ha determinado que el ajuste afectará a un máximo de 301 trabajadores en nuestro país. La dirección de su filial en España, que lidera Jordi Llach, ha manifestado su voluntad de afrontar el ERE bajo los principios de transparencia y respeto, mediante una interlocución honesta con la representación legal de los trabajadores, para explorar medidas que minimicen el impacto en el empleo y ofrecer el apoyo y acompañamiento necesarios a los afectados. 

Claro que la transformación de Nestlé no sólo pasa por despidos. Recuerden que hace dos meses, tras presentar menos ventas y beneficio, apostó por la simplificación al centrarse en cuatro negocios: alimentos y snacks, café, alimentación para mascotas y nutrición.

Por cierto, este martes, la cotización de Nestlé se mueve a la baja, con un descenso del 0,87%. Eso sí, acumula una depreciación del 12% en el último año.