Este jueves, se ha celebrado la Junta General Ordinaria de Accionistas de Duro Felguera y su cotización va volviendo a la normalidad, tras el subidón del 60% hace unos días: a dos horas del cierre de la sesión, registra un descenso del 0,57%, hasta 0,27 euros, en una jornada bursátil con demasiados valores en rojo, tras el mantenimiento de tipos de la Fed y la previsión de una subida este año. Y el presidente ejecutivo de la ingeniería, Eduardo Espinosa, ha avanzado que a partir de ahora la ingeniería asturiana “se mide por lo que construye”. “Quenos juzguen por lo que hagamos, proyecto a proyecto y ejercicio a ejercicio”, ha remarcado. 

Espinosa ha celebrado la homologación judicial al plan de reestructuración que recibieron hace unos días y provocó el subidón bursátil. Ese paso permite abrir una nueva etapa como una compañía “rentable, eficiente y con valor para nuestros clientes, para Asturias y para la industria”; centrándose en contratos de menor tamaño y menor riesgo. Asimismo, ha referido que, a pesar de los sacrificios hechos, el Grupo Prodi sigue apostando por Duro Felguera, como se refleja en la ampliación de capital por 10 millones de euros que suscribirá.

Recientemente, los trabajadores de la ingeniería asturiana han pedido al mexicano Grupo Prodi que cumpla sus compromisos, según informa El Comercio. A través de los sindicatos UGT y CCOO, han exigido la devolución de la ayuda que prestó el Principado de Asturias (6 millones de euros) y que se facilite la venta del taller conocido como ‘El Tallerón’ a Indra. En esta última, como saben, ahora los mandos los llevan Ángel Simón y Josep María Recasens, pero están más centrados en el área de Defensa y en lo que pase con EM&E, que otras cosas más pequeñas. 

Cabe recordar que la ingeniería asturiana está controlada en un 64,663% por José Miguel Bejos y Mota-Engil México (propiedad al 51% de la constructora portuguesa Mota-Engil y en un 49% del grupo mexicano Prodi). En marzo de 2021, el Gobierno le otorgó un rescate de 120 millones de euros del fondo para empresas estratégicas de la SEPI (el cual se nutrió con fondos europeos), pero aún no lo ha devuelto y tendrá más flexibilidad para hacerlo: será a tipos de mercado y a amortizar hasta 2035. Además, la SEPI no ha entrado en su capital, como sí ha hecho en otras compañías en los últimos años: Telefónica, Indra y Talgo, por ejemplo.

Volvamos a la Junta de Accionistas. Todos los acuerdos propuestos se han aprobado por casi un 100% de los votos, incluyendo las cuentas de 2025. Y por cierto, la cita con los accionistas se ha celebrado en su sede, situada en Gijón, y que la ingeniería ha vendido.