Associated British Foods ha apostado por aplicar el ‘esquema Villalonga’, el mismo que en su día puso en marcha Juan Villalonga cuando presidía Telefónica, bajo el principio bastante infundado y anglosajón de que la suma de las partes vale más que el todo. Y es que ha decidido separar la cadena de ropa 'low cost' Primark y sacarla a bolsa en solitario. AB Foods abarca negocios desde la venta de comestibles hasta las plantaciones de azúcar, por ejemplo, entre sus marcas está Azucarera, que compró a Ebro Foods -entonces Ebro Puleva- en 2008. De ahí la cusa de la escisión, que tiene como objetivo mejorar la comprensión del negocio alimentario de AB Foods, y es que consideran que que Primark cotiza con un descuento significativo respecto a sus pares.

La operación esperan que se cierre en 2027, algo con lo que debe lidiar el director financiero de ABF, Eoin Tonge, quien asumió el cargo de CEO interino de Primark el pasado 31 de marzo, tras la dimisión de Paul Marchant por conducta inapropiada hacia una empleada. Además, George Weston será el director ejecutivo del negocio alimenticio. La familia Weston, fundadora de AB Foods, mantendrá una participación mayoritaria, tanto en Primark como en el negocio alimentario, a través de la sociedad familiar Wittington Investments. 

Tras la finalización de la escisión, los accionistas de AB Foods tendrán acciones en ambas entidades cotizadas, que se espera que formen parte del FTSE 100.  

Eso sí, la separación tendrá un coste, que se espera que sean de unos 75 millones de libras, aunque en sus últimos trimestres Primark no ha tenido unos resultados brillantes, no podemos perder de vista que en España le va de maravilla, recuerden que la cadena textil low cost irlandesa aterrizó en nuestro país en 2006 y cerró 2024 con 64 establecimientos, seis más que el año anterior.