En un momento de máxima tensión geopolítica en Europa y de un gasto en Defensa disparado, lo extraño hubiera sido que Indra no cerrara 2025 con resultados excepcionales. Efectivamente, el beneficio neto aumentó un 57% y alcanzó los 436 millones de euros, tras ingresar 5.457 millones, un 13% más que el año anterior. El flujo de caja aumentó un 11%, hasta los 364 millones.

La clave fue Defensa, como hemos señalado antes, que aumentó los ingresos un 23%, hasta los 1.407 millones y duplicó la cartera de pedidos, hasta los 11.300 millones. Lo mejor es que para ello no ha sido necesaria una buena gestión sino ser receptora del presupuesto nacional de Defensa. Y es que la contratación se disparó más de un 650%, hasta los 8.160 millones de euros.

A pesar del auge de Defensa, Minsait sigue siendo la división más grande, con unos ingresos de 3.129 millones de euros, un 5% superiores a los de 2024. La contratación aumentó un 4% y alcanzó los 3.424 millones. Pero cuidado, porque con tanto foco puesto en Defensa, la Indra de los Escribano ha descuidado Minsait mientras sus rivales tecnológicos avanzan en la incorporación de la inteligencia artificial.

Está claro que el problema de Indra no son los ingresos, que se han disparado gracias al presupuesto público en Defensa. El problema es la capacidad industrial para cumplir con todos los compromisos. En la tarde del miércoles, tanto el presidente, Ángel Escribano, como el CEO, José Vicente de los Mozos, insistieron en que Indra sí tiene capacidad industrial, pero lo cierto es que ya acumula retrasos. Si no, que se lo pregunten a Margarita Robles, ministra de Defensa.

Lo que va camino de convertirse en un culebrón es la operación abyecta, esto es, la compra de la empresa que preside Javier Escribano, EME, por la empresa que preside Ángel Escribano, Indra. De los Mozos afirmó que la operación sigue adelante, tal y como adelantó Hispanidad. Si todavía no han logrado cerrarla no ha sido tanto por la oposición de Moncloa como la de los consejeros independientes, que no quieren acabar sentados en el banquillo de los acusados.

En definitiva, Indra se disparó en bolsa este jueves -en algunos momentos, más de un 20%-, tras unos resultados históricos. Pero ojo, porque la bolsa son expectativas y si no cumple los plazos de entregas, la caída puede ser muy dolorosa.

Por cierto, a pesar del buen momento, Indra suprimió la tradicional rueda de prensa anual y limitó el encuentro a unos pocos medios seleccionados. Lo ha denunciado este jueves la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie). ¿Será porque no quieren que les pregunten por la operación abyecta? A Hispanidad no la han invitado.