Nueva lección sobre transición energética a cargo de Josu Jon Imaz, CEO de Repsol, que ha aplaudido a EEUU y ha criticado a Europa, en el X Foro Energía organizado por El Economista. En concreto, ha denunciado la hipocresía del viejo continente al no producir gas natural... y al mismo tiempo, comprarlo a EEUU, país que se ha descarbonizado más que Europa en los últimos 15 años... y sin exportar emisiones.

El CEO de Repsol ha vuelto a defender la apuesta de la compañía por el petróleo, el gas y el refino, como ya hiciera en la Junta de Accionistas, y ha destacado el “magnífico sistema de refino de España ante los riesgos geopolíticos”. Eso sí, no se ha olvidado de que son la cuarta compañía en clientes en el sector eléctrico, por lo que se ha referido a varios apagones sufridos los días 22 y 28 de abril y 16 de junio que afectaron a sus refinerías y polos químicos. Claro que el más fuerte fue el del 28 de abril, cuyo impacto estima en 150 millones de euros y que llevará a los tribunales con “la convicción de recuperar hasta el último euro”.

“Creemos en EEUU, en política energética y como lugar para inversión”, ha referido Imaz. Por ejemplo, allí han realizado un relevante descubrimiento en Alaska y volverán a producir petróleo en el país, donde también producen el 30% del gas que destinan al consumo de sus clientes. Asimismo, ha señalado que “tienen una energía mucho más barata que la europea y que entre 2010 y 2014 se han descarbonizado más que Europa al registrar una mayor reducción de emisiones”, mientras que el viejo continente se ha descarbonizado algo, pero también ha exportado emisiones... y ha traslado industrias. Y al hilo del refino, ha subrayado que “tenemos ocho refinerías muy competitivas que sirven para mantener el suministro de gasolinas ante disrupciones”, al tiempo que apuestan por negocios más sostenibles, como la ecoplanta de Tarragona, los combustibles renovables y el hidrógeno verde, dentro de una revolución tranquila.

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Por su parte, Maarten Wetselaar, CEO de Moeve (antes Cepsa), también quiere recuperar el impacto que tuvo el apagón del 28 de abril, que estima en 50 millones. Un hecho que nadie esperaba y para el que ve como parte de la solución optar por generar demanda flexible, algo donde puede tener un papel extremadamente importante la industria del hidrógeno verde, que aún no se considera electrointensiva pero en su opinión debería serlo, y ha reclamado apoyo. No olviden que el hidrógeno verde y los biocombustibles acaparan el 60% de las inversiones de su estrategia.

Wetselaar ha coincidido con Imaz en que se debe apostar por la competitividad en Europa y no sólo por la descarbonización, pero ha discrepado respecto a la opinión sobre Chris Wright, secretario de Energía de EEUU. Al primero no le gusta que este último anticipara que “el aumento de la temperatura es un impacto asumible en pro del desarrollo económico” porque en Moeve “reconocemos la ciencia climática y un aumento de 2ºC es muy problemático”. Eso sí, también apuesta por proteger la industria europea, en línea con el informe Draghi, y ha apuntado que “Europa va a requerir mucho gas natural y ojalá que Repsol lo produzca en otros lugares y no tanto en EEUU” porque aumenta su precio al convertirse en gas natural licuado (GNL) y se triplica su coste al transportarlo. Imaz ha respondido que “hay coste añadido del gas porque en Europa se ha decidido no producir gas y comprarlo a EEUU, una hipocresía” y ha defendido a Wright porque apuesta por elevar la competitividad en EEUU y espera que el informe Draghi “no se quede en la mesilla de noche”, porque “Europa debe priorizar la autonomía, el mantenimiento del Estado del bienestar social y la sostenibilidad” y ha remarcado que “estamos en una emergencia industrial”.

El debate entre los CEOs de Repsol y Moeve no ha acabado ahí... Wetselaar ha referido que “Europa no tiene mucho petróleo y gas”, mientras Imaz le ha contestado que “los recursos existen, pero se ha tomado la decisión de cerrar esa asignatura y en algunos países (como España) se ha prohibido explorar”, prefiriendo exportar de EEUU al tiempo que se presume de “somos sostenibles”. Y por cierto, Imaz ha tenido apoyo de Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España, quien ha apuntado que “o basamos la competitividad en los recursos que tenemos en Europa o nos estamos engañando” y ha pedido que “en este mundo de incertidumbre, démonos certidumbre y defendamos la industria”. Loreto Ordóñez, CEO de Engie España, ha recordado que hace unos meses Enrico Letta (autor de otro famoso informe) daba una conferencia y decía que a Donald Trump como europeos había que darle las gracias por habernos despertado sobre la competitividad. Ordóñez ha añadido que el binomio entre competitividad y sostenibilidad “todas las tecnologías aportan e ideologizar tecnologías es contraproductivo”. Sin duda, el Gobierno, especialmente, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, debería tomar buena nota de ello.