El primer año de adaptación del Plan Estratégico 2030 de CriteriaCaixa se cerró con un beneficio neto de 2.325 millones de euros, un 120% más que hace un año, gracias a los extraordinarios como la auto-OPA de Naturgy (306 millones), la venta de Saba y posterior integración en Interparking (270 millones) y las desinversiones en renta variable cotizada (559 millones), según el comunicado remitido este martes por la sociedad.

Pero antes de continuar con los resultados, la otra noticia fue el nombramiento -ascenso- de José María Méndez como consejero delegado de CriteriaCaixa. Méndez fue nombrado director general del grupo industrial de Fundación Caixa en mayo de 2025, en sustitución del CEO Ángel Simón. De esta manera, además de llevar el día a día del grupo, Méndez se incorpora al consejo de administración de CriteriaCaixa.

Más protagonistas: salen del consejo José Antonio Asiaín, Marcos Contreras y Jean Louis Chaussade, tras cumplir 12 años como consejeros, el máximo para los independientes, y entran, en su lugar, la profesora del IESE Nuria Chinchilla, la experta en capital riesgo Julia Salaverría y el auditor Xavier Brossa.

Ahora, sí, vamos con los resultados. Si omitimos los extraordinarios, el beneficio recurrente alcanzó los 1.616 millones, un 7% más que en 2024, sin duda, una buena noticia para la Fundación Caixa que en 2025 recibió un dividendo de 570 millones de Criteria.

El brazo inversor de la Fundación percibió 1.883 millones de euros de sus participadas, 296 millones de la monetización de los programas de recompra de acciones de Caixabank y 705 millones por la auto-OPA parcial de Naturgy.

Caixabank fue, un año más, el principal aportador con un dividendo de 1.006 millones, seguido de Naturgy (434 millones), Telefónica (170 millones), ACS (51 millones), The Bank of East Asia (46 millones), Colonial (33 millones) y Grupo Financiero Inbursa (27 millones). El resto de la cartera aportó 116 millones.

Por otra parte, el valor neto de los activos aumentó un significativo 58% durante el año, hasta los 39.611 millones de euros, gracias, principalmente a la revalorización de Caixabank (+99,5%) y ACS (+75,2%). En esta línea, el valor bruto de los activos alcanzó los 44.799 millones, un 47,5% más, tanto por la revalorización de la participación fundacional (Caixabank) como por las nuevas inversiones realizadas durante el ejercicio. Por ejemplo, la ejecutada en Veolia por importe de 1.007 millones hasta alcanzar una participación del 5,10% o la realizada en Naturgy, aprovechando la colocación acelerada de GIP-Blackrock, en diciembre de 2025 (2,02%) y marzo de este año (2,5%), por un importe global de 1.097 millones.

Otra buena noticia es la deuda bruta, que cerró el año en 5.188 millones de euros, situando el ratio de endeudamiento neto en el 7,3%, frente a los 5.288 millones y al 12,9% del año anterior.

Dicho todo esto, conviene recordar el objetivo de CriteriaCaixa, su razón de ser, que no es otro que aportar los fondos necesarios a la Fundación Caixa, la mayor fundación de Europa y una de las mayores del mundo -en 2026 contará con un prespuesto récord de 710 millones- para que lleve a cabo su labor social.