Hennes & Mauritz (H&M) lleva toda la jornada cayendo en bolsa tras presentar resultados, todo lo contrario a lo ocurrido hace unos meses cuando anunció una recompra de acciones por 16 millones de euros y prever un repunte del consumo para el verano.

Pero ojo, porque la cadena textil sueca ha cumplido: en la publicación de resultados correspondientes al año 2025 ha presentado un aumento del 4,6% en su beneficio neto atribuido, anotándose una cifra de 12.158 millones de coronas (1.150 millones de euros). 

Las ventas netas de la firma escandinava competidora de la española Inditex ascendieron en el conjunto del ejercicio a 228.285 millones de coronas (21.588 millones de euros), un 2,6% por debajo de los ingresos del año anterior, aunque en monedas locales la facturación anual de H&M aumentó un 2%. Por regiones, en Asia y Oceanía, las ventas sumaron 26.493 millones de coronas (2.505 millones de euros), un 7,4% menos que el año anterior; mientras que en Europa y África alcanzaron los 152.794 millones de coronas (14.449 millones de euros), un 0,8% menos; y en América disminuyeron un 5,4%, hasta 48.998 millones de coronas (4.633 millones de euros).

En cuanto al último trimestre de su año fiscal, más de lo mismo, H&M obtuvo un beneficio neto atribuido de 4.362 millones de coronas suecas (413 millones de euros), un 46% más que un año antes. Sin embargo, las ventas netas de la cadena textil sumaron 59.221 millones de coronas (5.600 millones de euros), un 4,8% menos.

Pero la explicación de su caída en bolsa la encontramos en las previsiones para el primer trimestre de 2026, período comprendido entre el 1 de diciembre de 2025 y el 31 de enero de 2026, las cuales se espera que sufran un descenso del 2%, aunque la empresa ha subrayado que este desarrollo "debe considerarse a la luz de las fuertes ventas durante la semana del 'Black Friday' a finales de noviembre", que provocó una demanda moderada en varios mercados en diciembre. Además, H&M ha advertido del efecto calendario negativo asociado al Año Nuevo Chino, que este año cae en febrero. 

Pese al tropiezo en bolsa, las regulares previsiones y los rumores de su salida de bolsa, la empresa apuesta por un gasto de capital en moneda comparable ascienda a entre 9.000 y 10.000 millones de coronas suecas (851 y 946 millones de euros) para 2026, apuntando que las inversiones se destinarán principalmente a la cartera de tiendas y a la infraestructura tecnológica. Algo importante puesto que, al cierre del ejercicio, la cadena contaba con un total de 4.101 tiendas en todo el mundo, lo que supone un descenso neto de 152 establecimientos en el año, incluyendo una reducción neta de 17 tiendas en el cuarto trimestre. Sin embargo, la firma contempla abrir 80 nuevas tiendas, mientras que se prevé el cierre de alrededor de 160.

"En 2026, seguimos consolidando las bases para un crecimiento continuo, rentable y sostenible", declaró Daniel Ervér, consejero delegado de H&M, para quien el inicio del nuevo año "ha estado marcado por la continua incertidumbre geopolítica y económica", lo que subraya la importancia de una organización eficiente con procesos de decisión ágiles y un alto grado de flexibilidad y control continuo de costes.

Merece la pena destacar, como ya contó Cristina Marín en Hispanidad, que H&M es un ejemplo exitoso de la separación entre propiedad familiar y gestión en los últimos años. El proceso empezó en enero de 2020, cuando Stefan Persson, hijo del fundador (Erling Persson), dejó la presidencia en manos del mayor de sus tres hijos (Karl-Johan), que hasta entonces era el primer ejecutivo, y se decidió nombrar, por primera vez, a una persona ajena a la familia para la silla de CEO… y se eligió a Helena Helmersson, quien trabajaba en la casa desde 1997. Esta última ostentó el cargo hasta enero de 2024, cuando renunció, y se eligió como sustituto a Daniel Ervér, mientras Karl-Johan Persson mantiene la presidencia del Consejo de Administración. Además, la familia Persson lleva años recomprando acciones de H&M y ha alcanzado el 70% del capital y el 85% de los derechos de voto, algo que podría llevar a que la cadena textil sueca deje de ser una empresa cotizada.