Gestamp recibe aplauso del mercado (su cotización sube más de un 3%) al reducir notablemente su deuda neta en el primer semestre hasta niveles que no veía desde el mismo periodo de 2017. Sin embargo, sus ventas se han estancado (-0,9%) y el beneficio neto ha crecido un 47% por extraordinarios.
El fabricante de componentes metálicos para el automóvil está controlado en un 75,301% por la familia Riberas (a través de su holding familiar Acek Desarrollo y Gestión Industrial) y también tiene en su accionariado al PNV, pues Bilbao Bizkaia Kutxa Fundación Bancaria tiene un 3,002%. Es cierto que no va tan bien como CIE Automotive, otro proveedor de componentes del automóvil que tiene como primer accionista a Acek, porque está notando mucho más un contexto marcado por la baja evolución de la producción mundial de vehículos ligeros (la cual se redujo un 0,9%, según los datos de S&P Global Mobility), dentro de la crisis del sector.
Gestamp ha situado su facturación en 5.794 millones de euros, lo que supone un 0,9% menos que hace un año, por el impacto de las divisas en algunos de los mercados donde está presente. Como sigue impulsando medidas de eficiencia y control de costes, el resultado bruto de explotación (ebitda) se ha situado en 640 millones, cifra que ascendería a 651 millones si se excluye el Plan Phoenix (que sigue en vigor y cuyo objetivo es mejorar la rentabilidad en la región de NAFTA -Canadá, EEUU y México-). El margen ebitda sobre ventas ha pasado del 11% al 11,1%, y al 11,2% sin tener en cuenta dicho Plan.
El beneficio neto ha pasado de 75 millones a 110 millones, lo que supone una subida del 47% por impactos extraordinarios positivos de las menores diferencias de cambio y efectos puntuales en materia de gastos financieros. Unos extraordinarios que dispararon la ganancia en un 81% en el primer trimestre. Eso sí, la deuda neta ha bajado un 17% al cierre del semestre, de 2.141 millones a 1.771 millones, niveles que no veía desde el mismo periodo de 2017.
Francisco José Riberas Mera, presidente ejecutivo de Gestamp, ha señalado que “la compañía continúa centrada en su estrategia enfocada en optimizar la eficiencia y la flexibilidad operativa en mercados maduros y aumentar de manera selectiva las capacidades industriales en regiones en crecimiento en las que opera para aprovechar su potencial de desarrollo”. Al mismo tiempo, sigue “reforzando la fortaleza financiera” y a finales del pasado mayo nombró como nueva directora financiera a Ana Fuentes.
Los resultados “están en línea con las previsiones de Gestamp”, ha añadido Francisco José Riberas, quien es primer accionista de GAM, donde también tienen participaciones sus tres hijos (Patricia, Mónica y Francisco José Riberas López).













