La Seguridad Social informa: se ha abonado 10.547.417 pensiones a más de 9,5 millones de personas en la nómina de septiembre, que asciende a 14.498,2 millones de euros este mes.

En septiembre, se han registrado casi 6,8 millones de pensiones de jubilación y más de 2,3 millones de pensiones de viudedad del Sistema de la Seguridad Social, 1,1 millones de pensiones de incapacidad permanente, 335.900 de orfandad y 46.985 en favor de familiares.

La pensión media del sistema de la Seguridad Social es de 1.374,6 euros este mes, un 4,6% más que en el mismo mes del año anterior. Esta media incluye la cuantía de las distintas clases de pensión (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares). La pensión media de jubilación, que perciben más de dos tercios del total de pensionistas, se sitúa en 1.576,1 euros mensuales, un 4,5% más que en septiembre de 2025.

De la nómina mensual de pensiones contributivas de la Seguridad Social (14.498,2 millones de euros), tres cuartas partes corresponden a pensiones de jubilación. En concreto, estas pensiones suponen el 73,5% de la nómina, 10.654,6 millones de euros. A pensiones de viudedad se han destinado 2.288,4 millones de euros, mientras que la nómina de las prestaciones por incapacidad permanente asciende a 1.330,9 millones; la de orfandad, a 185,5 millones de euros y la de prestaciones en favor de familiares, a 38,8 millones.

El sistema no es viable, el gasto no deja de crecer y nadie plantea las soluciones necesarias: no son populares, no da votos decir que hay que cambiar las cotizaciones por IVA, retrasar la edad de jubilación y apoyar la maternidad. Recuerden, estamos en la era de trabaja menos para ser feliz, si hay problemas económicos lo único que se me ocurre plantear es cargarme el IVA y el aborto es la mejor planificación familiar posible.

Lo que sí se empieza a oír es la idea principal: todos queremos que nuestros mayores cobren, pero esto no es viable. La última en decirlo fue la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, El miércoles aseguró que el gasto en pensiones alcanzará el 16% del PIB: "Una cosa es comprobar que una regla numérica formalmente se cumple, y es el caso, y otra cosa distinta es preguntarnos si el conjunto de las finanzas públicas será sostenible". Como dijeron expertos en un congreso hace unos meses, las pensiones se seguirán pagando, pero el sistema colapsará y se dejará de pagar otras partidas.

Todo ello ocurre con la propaganda de La Moncloa: "Hasta agosto de 2026, se han registrado 247.161 nuevas altas en pensiones de jubilación, de las cuales un 11,6% fueron jubilaciones demoradas voluntarias, 6,8 puntos porcentuales por encima de las registradas en 2019. Como consecuencia del retraso voluntario del momento del retiro y la menor anticipación, la edad media de acceso a la jubilación se sitúa en 65,4 años, cuando en 2019 era de 64,4".

Y no deja de tener cierta gracias, primero porque la medida ya ha demostrado ser insuficiente y porque, al tiempo que el Gobierno nos vende lo bueno de la jubilación demorada, se ve obligado a ceder ante sus socios de la Moción de Censura. Así, esta misma semana el Congreso ha aprobado la toma en consideración de una proposición de ley, presentada por Podemos, que plantea eliminar los coeficientes reductores en las pensiones de quienes se jubilan con 40 años o más cotizados a la Seguridad Social pero antes de la edad indicada. Traducido: cargarte la penalización, el número de beneficiarios, informó la ministra, asciende a 104.000. La duda vuelve a surgir: ¿cómo lo pagamos? Si lo que necesitamos es que la gente no se jubile, ¿cómo se puede permitir el sistema que más gente adelante su jubilación?