ExxonMobil y Chevron también han notado el abaratamiento del crudo y del gas natural, como otras muchas empresas de su sector (la española Repsol, la francesa TotalEnergies, la italiana Eni y la noruega Equinor, entre otras). Y es que han visto reducirse tanto sus beneficios como sus ingresos en el tercer trimestre y en el conjunto de los nueve primeros meses, algo que no ha gustado a los inversores: la cotización de ExxonMobil ha bajado casi un 2% y acumula una depreciación superior al 4% en los últimos cinco días, mientras la de Chevron ha sufrido más, con una caída del 6,7% y una depreciación acumulada del 11,85% en los últimos cinco días. Además, en el parqué ambas muestran color rojo tanto desde enero como en el último año.

ExxonMobil ha ganado unos 8.561 millones de euros en el tercer trimestre, la mitad que hace un año; y sus ingresos han bajado un 19%, a 85.670 millones. Descensos que se explican por los menores precios de crudo y gas, que especialmente contribuyeron al descenso de costes en un 11%, a 72.739 millones, también se redujeron los gastos de producción y refino, a pesar de que produjo 2,397 millones de barriles diarios de crudo (+0,3%) y 7.748 millones de pies cúbicos diarios de gas (-2,7% menos).

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Entre enero y septiembre, la petrolera con sede en Houston (Texas) ha tenido un beneficio neto de 26.788 millones, un 34% inferior al de hace un año; y la facturación ha bajado un 18,2%, a 245.642 millones. Por su parte, su presidente y CEO, Darren Woods, ha referido la continua atención “a la seguridad, el medio ambiente y el valor”, destacando que “se han batido récords de producción de refino, ejecutado grandes proyectos y se han superado los ahorros previstos en costes estructurales, a la vez que se ha reducido la intensidad de las emisiones y el impacto sobre el medio ambiente”.

Chevron ha ganado 6.186 millones en el tercer trimestre, un 41,9% menos, a pesar de un beneficio fiscal en Nigeria y de positivos efectos del tipo de cambio. Y los ingresos han bajado un 18,8%, a 51.263 millones, con fuertes descensos en los negocios de refino y marketing (llamado downstream en el argot petrolero) y de exploración y producción (upstream): del 38,2% y del 33,5%, respectivamente.

Darren Woods (Exxon Mobil) destaca que “se han batido récords de producción de refino, ejecutado grandes proyectos y se han superado los ahorros previstos en costes estructurales, a la vez que se ha reducido la intensidad de las emisiones y el impacto sobre el medio ambiente”. Y Mike Wirth (Chevron) subraya los fuertes retornos de efectivo a los accionistas

En los nueve primeros meses, la petrolera con sede en San Ramón (California) ha tenido un beneficio neto de 18.115 millones, un 34,3% menor al de hace un año, y los ingresos han descendido un 18,3%, hasta 140.273 millones. A pesar de esto, su presidente y CEO, Mike Wirth, ha subrayado que han realizado “fuertes retornos de efectivo a los accionistas”: se les devolvieron 18.958 millones, un 27% más que la cifra récord entregada hace un año.

Las dos grandes petroleras estadounidenses han reducido beneficios e ingresos, y tampoco su cotización está teniendo una buena evolución, pero eso no les ha impedido salir de compras. ExxonMobil ha adquirido su rival Pioneer Natural Resources por unos 60.882 millones (incluyendo deuda), su mayor operación corporativa en 24 años, en concreto desde que la fusión entre Exxon y Mobil en 1999. Por su parte, Chevron ha comprado el productor de petróleo y gas Hess por unos 56.628 millones (incluyendo también deuda). Ambas operaciones han sido aprobadas por las juntas directivas de todas la compañías implicadas y ahora deben hacerlo los accionistas, y se espera que se puedan concluir en el primer semestre del año que viene.