La invitada de este domingo es Lola Solana, gestora del fondo el fondo Santander ‘Small Caps España’, y una histórica del sector.
Lola, bienvenida a Hispanidad. Cuando preparaba esta entrevista, buceando por Google, he encontrado un gran surtido de titulares: “Escritora, fotógrafa, y criadora de canarios”; “Soy muy patriota”…”cuando oigo al CEO de una empresa no hablar bien de España, me pongo de los nervios”; “nuestro grupo familiar de whatsapp parece un comité de inversiones”, o “todo lo necesario es rentable”. ¿Pueden representar, a grandes rasgos, su filosofía de vida?
"Es todo eso y mucho más o mucho menos… depende de cómo lo mires. Mi filosofía de vida es parecida a la de un buen fondo de inversión o a la de las flores de un hibiscus. Cada noche, cuando llego a casa cansada, pongo el contador a cero tanto de los fracasos como de los éxitos, de las decepciones y de las alegrías. Y vuelvo a empezar al día siguiente con energía renovada. Sin vivir de las rentabilidades pasadas, sin dormirme en los laureles y sin temer a los días menos brillantes, que seguro vendrán. Es intentar crear valor, crecer, sentir y aprender algo más cada día. Mañana, Dios dirá...".
Pues, si le parece, comenzamos.
-¿Es verdad que entró en el Santander por un anuncio en Páginas Amarillas?
Sí. Un anuncio en las páginas color salmón de El País.
-Y lleva en la entidad desde el inicio de su carrera profesional, ¿no es así?
No exactamente. Empecé en Barclays Bank vendiendo fondos como becaria. Pero yo quería ser gestora y en Barclays no me daban esa opción. Tenía la decisión tomada y busqué la forma de conseguirlo. Encontré el anuncio en el periódico, me postulé y sólo cuando hice las pruebas de acceso al puesto descubrí que era en el Banco Santander. Tras años de formación como ventas, primero, y como analista y gestora de carteras, después, por fin conseguí gestionar fondos.
Nos faltan empresas de crecimiento, que son las que salen a bolsa buscando socios financieros, nos faltan emprendedores que monten esas empresas, nos faltan ventajas fiscales para esas empresas
-¿Lo mejor y lo peor que le ha ocurrido en estos años ha sido...?
Lo mejor ha sido casarme con un compañero y tener tres hijos con él, gestionar el fondo Santander ‘Small Caps España’ y tener a mi equipo actual, un equipo fuerte y cohesionado Lo peor no han sido ni las caídas de mercados ni las crisis financieras, porque la experiencia me ha enseñado que, a la larga, son las mejores oportunidades de compra. Este es un negocio que se basa en tomar decisiones, en pensar, en ser responsable de tus aciertos y de tus errores y en seguir siempre adelante, porque siempre hay una salida. Lo peor de verdad es cuando tienes que asumir una decisión que tú no has tomado y que no entiendes, aunque sea necesaria, como el cierre de un fondo.
En cualquier caso, la vida es así y, cuando miras atrás, te das cuenta de que esas pequeñas frustraciones te dan carácter y perspectiva, te ayudan a seguir creciendo y a entender que en la vida no puedes decidir sobre todo. Y así aprendes a convertir cada dificultad en motor de superación e inspiración.
-¿Cuál fue el primer fondo que gestionó?
En la década de los 90 gestione varios fondos dentro de un equipo. No recuerdo cuál fue el primero. Pero sí recuerdo que, tras la fusión del Santander con el Central Hispano, ‘Hispamer mixto renta variable’ fue el primer fondo del que yo fui responsable. Lo recuerdo con especial orgullo porque en el año 2000, un año especialmente convulso, nuestro querido Mariano Rabadán me entrego el premio Lipper al mejor fondo de renta mixta agresiva de Europa, precisamente por él.
-Y después llegaron la pequeñas y medianas empresas. ¿Nos presenta el fondo Santander Small Caps, por favor?
Santander Small Caps España tiene detrás una filosofía de vida, más que una filosofía de inversión. Santander Small Caps España es analizar compañías buscando crecimiento en beneficios, es pensar en tendencias, es tener una visión y adelantarte a tus competidores -a veces yendo a la contra-, es apoyar a las pequeñas compañías y al ecosistema empresarial español, es alinear intereses con tus participes … en definitiva, es pura gestión activa. En 22 años de vida activa, solo hemos tenido 4 años en negativo, con una rentabilidad anualizada después de comisiones del 8%, mientras nuestro benchmark ha obtenido un 4%, el Ibex un 6,5% y la media de los fondos españoles, según Morningstar, un 5,9% Este fondo me ha permitido descubrir la solidez, diversidad y talento del tejido empresarial español. Me ha permitido saber que al cliente, antes que ganar dinero, le importa no perderlo. Y me ha permitido entender que gestionando solo puedes tener buenos resultados, pero gestionando con un buen equipo los resultados son extraordinarios. Lo que yo soy hoy se lo debo a Santander Small Caps España.
Santander Small Caps España tiene detrás una filosofía de vida, más que una filosofía de inversión
-Lola Solana trabaja codo con codo junto a…
Javier Ruiz Capillas y Javier Escalada. Los tres formamos un equipo sólido, diverso y unido. Los dos son íntegros, trabajadores, leales, y con unas ganas de aprender y de crecer que aumentan con los años. Los tres tenemos nuestro dinero en el fondo, lo que genera una total alineación de intereses con los partícipes, con las compañías y entre nosotros. Y que, por supuesto, genera además espíritu de pertenencia y una fuerte motivación.
-Es curioso, pero, mis últimas cuatro entrevistas han sido a gestores que llevan small caps y, sin buscarlo. ¿Qué tienen las medianas y pequeñas empresas que no tengan las grandes?
Te doy 10 motivos por los cuales las small caps a nosotros nos gustan más.
Crecimiento: crecen un 20% de media en EPS.
Valoración: tienen un 11x PER frente a 14x del Ibex. Es el mayor descuento entre grandes y pequeñas de los últimos 20 años.
Menos cubiertas: por tamaño y por iliquidez, al estar menos cubiertas es más fácil encontrar oportunidades infravaloradas.
Las pequeñas compañías se benefician del proceso de desglobalización y proteccionismo de la cadena de suministros, ya que un 70% de sus ventas son locales.
Están menos endeudadas, porque una empresa pequeña en deuda no puede permitirse el lujo de equivocarse.
Suele haber más empresas familiares en el universo de pequeñas compañías. Aquí hay mayor alineación de intereses y mayor compromiso
Suele haber más empresas familiares en el universo de pequeñas compañías. Aquí hay mayor alineación de intereses y mayor compromiso, por eso suelen tener mejores resultados en bolsa.
En un mundo de Estados cada vez más endeudados, vamos a ver incrementos impositivos para recaudar más impuestos. Las pequeñas compañías están menos reguladas y menos expuestas a eso.
Las salidas a bolsa que veremos lo próximos años las protagonizarán pequeñas compañías que buscan socios para crecer, como ha ocurrido en los últimos años. Por lo tanto, las nuevas oportunidades las encontraremos en empresas pequeñas.
A largo plazo, generan más Alpha. Con el incremento de la gestión pasiva en los últimos años, a los gestores activos nos han servido en bandeja de plata muchas pequeñas compañías que se han quedado atrás.
El 80% de las empresas cotizadas son pequeñas y medianas. Por lo tanto, incluyen más sectores, menos concentración y más oportunidades.
Y, para acabar, la más importante de todas las razones: es mucho más divertido y enriquecedor analizar pequeñas compañías que grandes compañías. Tienes mayor acceso a los equipos directivos, a conocer las fábricas y a sentir que apoyas, y eres parte de esa empresa que siempre te hubiera gustado crear.
A una small caps le das la mano cuando empieza y haces todo el recorrido de crecimiento con ella
-Dicen, no sé si está de acuerdo que, como inversión a largo plazo, las small caps son difíciles de superar.
Siempre se gana más dinero a largo plazo con una small cap si aciertas al elegir. Porque le das la mano cuando empieza y haces todo el recorrido de crecimiento con ella. Puedes empezar en el BME Growth, saltar al continuo, y acabar en el Ibex, Si compras una compañía grande del Ibex, el recorrido, aunque aciertes, es menor.
-¿En qué sectores y geografías invierte principalmente?
Geografías, España y Portugal. Sectores: Bancos en los últimos tres años por la subida de tipos, la mejora macro en España, la mejora de volúmenes, y la mayor eficiencia, rentabilidad, uso del capital y dinamismo tecnológico que han demostrado. También Defensa, por la necesidad imperiosa de defender nuestra autonomía estratégica, tanto geográfica, como energética, como cultural. Esperamos viento de cola en los contratos que puede obtener el sector y mejora en la capacidad de ejecución. Y también Materiales, por la fuerte demanda tras la megatendencia de la inteligencia artificial y los centros de datos y la poca oferta de materiales como el cobre.
-¿Cuál ha sido la última empresa que le ha sorprendido gratamente?
Te digo el sector: Defensa
-¿Y la que le ha hecho fruncir el ceño?
Te digo el sector también: Autos y Alimentación.
Seguimos con una alta exposición bursátil ligeramente por encima del 100% porque consideramos que el ciclo alcista puede durar un año más

-¿Qué es lo que busca en una empresa?
Buscamos buenos negocios con buen management. Una cosa sin la otra no funciona. El buen negocio es aquel que tiene crecimiento, pero un crecimiento rentable, donde el retorno de capital sea superior al coste de capital y, además, con un balance fuerte. El buen management es aquel que tiene alineados los intereses con los inversores. Eso se traduce en tener incentivos para cumplir objetivos de ebitda, caja y deuda a largo plazo Las empresas que más tiempo he tenido son empresas industriales.
-La estrategia del fondo para este 2026 es...?
Seguimos con una alta exposición bursátil ligeramente por encima del 100% porque consideramos que el ciclo alcista puede durar un año más. Mantenemos nuestra apuesta en Defensa y estamos rotando ligeramente del sector financiero a sectores cíclicos más focalizados en industria, infraestructuras, materias primas y energía. Consideramos que la megatendencia de la inteligencia artificial, los centros de datos y la defensa serán muy intensivos en materias primas y energía. Por lo tanto, estos sectores se verán favorecidos por una fuerte demanda. Estamos positivos también en farma donde la inteligencia artificial hará más eficiente al sector. Y mantenemos cautela en el sector de autos por la competencia china y el retraso del coche eléctrico; y en el sector de alimentación, por la caída del consumo de productos procesados y bebidas alcohólicas. Por tamaño, hemos incrementado el peso de las pequeñas frente a las medianas compañías por su mayor descuento en valoración.
-¿Piensa que los bancos han tocado techo?
Los bancos han pasado de un 0,5X tangible book value a un 2X, y han experimentado un rerating muy fuerte porque estaban muy baratos. Pero no pensamos que hayan tocado techo. Todavía tienen recorrido. El entorno macroeconómico, con crecimientos del 2,4% apoyados por la inmigración y el empleo, la mejora en volúmenes, la fortaleza de capital, la mayor eficiencia y rentabilidad y la mejora en la retribución al accionista darán todavía soporte al sector este año
-¿España es una oportunidad?
España ha sido una oportunidad durante los últimos tres años, tanto para la inversión en los mercados de capitales, como para la inversión en inmobiliario o en capital riesgo. Y seguirá siendo una oportunidad este año. Lo estamos viendo en los flujos de inversión hacia los tres mercados que he citado procedentes tanto del inversor internacional como del nacional. España debería convertirse en el centro de referencia de la inversión en Europa.
Los bancos todavía tienen recorrido... por el entorno macroeconómico, la mejora en volúmenes, la fortaleza de capital, la mayor eficiencia y rentabilidad y la mejora en la retribución al accionista darán todavía soporte al sector este año
-¿Seguirá el Ibex 35 sacando pecho este año?
El Ibex ha superado al resto de mercados europeos en los últimos tres años después de 10 años sin darnos muchas alegrías. Estamos viviendo el mayor ciclo alcista de los últimos 20 años. La recuperación del índice ha sido directamente proporcional a la recuperación de los bancos, ya que representan un 40% del índice. Pensamos que este año los bancos no subirán tanto como el año pasado y serán las pequeñas compañías cíclicas, más industriales y ligadas a materias primas y energía, las que deberían tomar el relevo. Al ser su peso menor en los índices, y al tener los bancos menos recorrido al alza, quizás el Ibex no suba tanto como en 2025, pero sin duda seguirá atrayendo capital de otras regiones geográficas y sacando pecho gracias a los sólidos resultados de las compañías que lo forman.
-Por cierto, ¿a qué se debe esa escasez de salidas a Bolsa?
Hay un problema de regulación. Demasiadas exigencias administrativas y procesos que exigen demasiado tiempo. Esto desincentiva salir a bolsa a las empresas porque “desde que ensillan hasta que montan” el entorno geopolítico y las condiciones de mercado pueden no ser los mismos. Adicionalmente, hay un problema de baja demanda por parte de los inversores para invertir en compañías españolas que salen a bolsa, ya que las operaciones de los últimos años no han tenido el comportamiento esperado. Pero, sobre todo, es un problema de cultura, de emprendimiento y de innovación. Nos faltan empresas de crecimiento, que son las que salen a bolsa buscando socios financieros, nos faltan emprendedores que monten ese tipo de empresas, nos faltan ventajas fiscales a esas empresas y nos faltan buenos negocios, fáciles de entender, que quieran maximizar el crecimiento al salir a bolsa, no el precio, que piensen en el largo plazo y que sirvan de reclamo para otras empresas y para otros inversores. Porque, como decía Warren Buffet, “si el negocio va bien, la acción irá bien”. Mientras tanto, la realidad es que en 2007 teníamos 166 compañías en el mercado continuo y ahora tenemos 130. España ha crecido, es más dinámica y moderna, pero el mercado de capitales ha decrecido.
-"El 55% de las familias estadounidenses invierten en bolsa y, en España, solo el 12%. Así que, ellos acumulan riqueza y nosotros perdemos poder adquisitivo", es el titular de una entrevista reciente publicada en esta sección. ¿Está de acuerdo?
Absolutamente de acuerdo. En EEUU se invierte en crecimiento, hay muchas empresas disruptivas, tecnológicas, biotecnológicas, aeroespaciales… y hay una cultura de inversión en equities sin miedo a la volatilidad, sin miedo al fracaso, sin miedo a equivocarse. En España tenemos muchas menos empresas en sectores de crecimiento. Invertimos en estabilidad porque tenemos miedo, culturalmente somos más conservadores. Preferimos la seguridad, tenemos mayor aversión al riesgo y somos más desconfiados en general de nuestras empresas, de nuestros equipos directivos, de nuestras instituciones y de nuestros gestores.
El Ibex ha superado al resto de mercados europeos en los últimos tres años después de 10 años sin darnos muchas alegrías. Estamos viviendo el mayor ciclo alcista de los últimos 20 años
Queremos hipotecas fijas, renta fija, salarios fijos, empleos fijos, preferimos activos reales como inmuebles que nos dan menos movilidad. Nos falta confianza, convicción en nuestras decisiones de inversión y valor para emprender, para crear esas compañías que son el motor del crecimiento. Con razón dicen que EEUU está dispuesto a financiar la próxima idea mientras que Europa y España tienden a financiar el último éxito.
-¿Qué es lo que más le preocupa en estos momentos: la situación geopolítica, la deuda (prácticamente global), Trump y, de nuevo, los aranceles, o qué Europa no encuentre su sitio…
Me preocupa que se frene la inmigración y eso genere menor crecimiento en España. Me preocupa que el problema de la vivienda acabe en revueltas sociales. Y me preocupa que los riesgos geopolíticos continúen escalando antes de que hayamos tomado las decisiones correctas.
-“La inteligencia artificial transformará el mundo, pero arruinará a muchos inversores que no distinguen entre el cambio tecnológico y las expectativas de rentabilidad”, dice una frase que acabo de leer. ¿Es demasiado contundente o describe lo que puede pasar?
Describe perfectamente lo que puede pasar. Mi experiencia me dice que hay que tener cautela con los sectores disruptivos que exigen mucha inversión y que avanzan muy rápido, porque las expectativas pueden cambiar antes de lo esperado. Mi recomendación sería invertir en sectores tecnológicos que son una realidad económica hoy o dentro de un año, porque a cinco años nadie firma lo que hoy promete. La palabra inteligencia viene del latín “inter legere” (leer entre líneas) y la palabra artificial viene de “artis facere” (hacer con arte)… para leer entre líneas y para hacer con arte no es suficiente el conocimiento de una máquina, necesitas la sabiduría de un humano.
Dicen, con razón, que EEUU está dispuesto a financiar la próxima idea mientras que Europa y España tienden a financiar el último éxito
-Como patriota, ¿me puede definir la situación de España en una sola frase?
España avanza con viento a favor a corto plazo impulsada por el turismo y por la inmigración, pero debe fortalecer a largo plazo la productividad, la competitividad, la vivienda y la cohesión social.
-¿Qué es lo que cambiaría de un plumazo si tuviera una varita mágica?
Cambiaria la indiferencia por compromiso y el miedo por valentía. La gestión de fondos en particular y la vida en general son cosa de valientes.
-Y, por último, no me puedo resistir. ¿Suele tomarse algún café con Ana Botín?
No, pero me gustaría hacerlo y decirle que es un gran referente en el banco y en España.










